Riquelme se olvida de Fernando Redondo cuando elogia a Sergio Busquets

Fernando Redondo en un partido de veteranos del Real Madrid. / realmadrid.com
Fernando Redondo en un partido de veteranos del Real Madrid. / realmadrid.com
El ídolo de Boca Juniors alabó al centrocampista del FC Barcelona durante una conversación que tuvo en televisión.
Riquelme se olvida de Fernando Redondo cuando elogia a Sergio Busquets

Juan Román Riquelme es una de las voces autorizadas para hablar del fútbol, no en vano en la liga de su país fue uno de los más exitosos jugadores de los últimos treinta años.

El actual vicepresidente de Boca Juniors repasó parte de la actualidad del fútbol argentino e internacional, en una conversación que mantuvo en ESPN. En dicho encuentro llamaron la atención los piropos que brindó al capitán del FC Barcelona, Sergio Busquets. 

"El único número 5 que yo conocí en mi vida que es un número 10 y hace todo bien es Busquets. Busquets confundió al fútbol mundial" dijo el exfutbolista.

Resulta evidente la admiración de Riquelme por el internacional español, considerado uno de los grandes responsables de la edad de oro del barcelonismo, cuando Messi, Iniesta y Xavi hacían de las suyas en LaLiga y en la Champions League, muy bien amparados en el rendimiento del oriundo Sabadell. 

Con todos esos comentarios positivos hacia el azulgrana, queda la duda si Riquelme vio jugar a su compatriota Fernando Redondo, porque parece que la posición y esa forma peculiar de jugar, únicamente se ha visto en el canterano blaugrana.

Así jugaba Redondo

Un 5 que también pensaba y jugaba como 10, con una técnica y zurda exquisita, era veloz aunque no lo aparentaba,  con gran golpeo de balón y un liderazgo que se vio plasmado durante su etapa en el Real Madrid, pero también en la era de Alfio Basile en la selección de Argentina, con el equipo que conquistó la Copa América 1993 en Ecuador.

Él tenía claro cómo jugaba y lo dijo en alguna oportunidad antes los medios de comunicación: “Yo soy cinco, alguna vez me quisieron poner de diez pero sentí como que me hubieran tapado el ojo izquierdo, me faltaba terreno. Mi forma de jugar es simple, siempre soy la punta del vértice”

Esa forma de jugar le permitió dar el salto hacia Europa, proveniente de Argentinos Juniors. Como si fuera un 5 con mucha experiencia en España y sin grandes acompañantes despuntó poderosamente, en el Tenerife que dirigió Jorge Valdano, y que le arrebató hasta en dos ocasiones los títulos de liga al Madrid.

Fueron temporadas espectaculares de un club sin nada de solera en primera división, al que con su juego llevó a disputar la Copa UEFA.

En 1994 gracias a su rendimiento se marcha al Santiago Bernabéu, y fue precisamente en el coliseo blanco donde mostró todo lo mejor de su fútbol, pero también vivió bajo las sombras de las las lesiones. 

Redondo se convirtió en amo y señor de la medular merengue, primero con Valdano y después con Fabio Capello, Jupp Heynckes y con Vicente Del Bosque. 

¿Alguien puede olvidar sus partidazos en Champions League de su época? Una de su más importantes actuaciones la vivió ante la Juventus, en el marco de la final de ese torneo de la temporada 1997-1998.

En el Amsterdam Arena), hoy llamado Johan Cruyff Arena), se encargó de tapar a Zidane, Davids y compañía en un duelo que ganaron los merengues gracias al desgaste y la astucia del argentino, que bien fue secundada por Christian Karembeu.

La historia ya es conocida con el gol de Mijatovic, pero el trabajo sucio lo hizo el bueno de Fernando. Después de 32 años, la Copa de Europa volvía a Madrid. 

La magia en el Teatro de los Sueños

Ni hablar del espectáculo en Old Trafford en los cuartos de final de la Champions League 1999-2000. El zurdo no se inmutó ante Roy Keane, Paul Scholes, Ryan Giggs ni David Beckham. Contra los Diablos Rojos se mostró como un maestro de la conducción y de los tiempos de juego. 

Su actuación fue memorable, pero una jugada suya quedará para siempre en la retina de los amantes de este deporte, con la que mostró todo el poderío de su talento.

Corría el minuto cincuenta, cuando Redondo arrancó desde la mitad de la cancha pegado a la izquierda, Su histórica cabalgada tenía un obstáculo, el noruego Henning Berg, pero el argentino a una velocidad impresionante burló a su rival con un maravillo taconazo, que le permitió llegar hasta la línea final y asistir con una frialdad pasmosa a Raúl González, que colocó el 0-3.

Redondo y Busquets: dos genios

Mundo Deportivo hace unos años recordó el veinte aniversario de ese partido en Manchester, y en particular la genialidad de Redondo con estas palabras: "Fernando Redondo era de los que lo mismo sacaba su escoba para barrer las intenciones ofensivas del rival, que agarraba su pincel para dibujar obras de artes balompedicas". 

En otras palabras, que jugaba con o sin balón. Atacaba, defendía y cuando decidía ir hacia adelante, todo lo que tocaba lo hacía con un talento brutal.

En aquellos años en el Real Madrid, mucho ayudó a Fernando Hierro, Rafael Alkorta, Aitor Karanka, Iván Campo, Manuel Sanchís entre otros en la zaga, pero también fue fundamental para que los huecos que dejaba Roberto Carlos por la izquierda, no pusieran en evidencia a sus compañeros defensores. Ni hablar de su aporte para asistir a Raúl y a Morientes en sus mejores años.

Con todo esto que escribo no pretendo menospreciar el legado de Busquets. Tampoco pretendo decir que Redondo era mejor, lo único que busco mostrar es que antes del 5 azulgrana, había un grandísimo 5 que también jugaba como un 10. @mundiario

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