Ricky Rubio y su temporada de adaptación
El base catalán, prefirió cambiar de aires. Utah lo ha recibido con los brazos abiertos y él ha respondido.
Buscó otros horizontes. Un lugar donde se adaptara a su juego, al modo en que percibe el baloncesto. Ricky Rubio, ve al Utah Jazz como la cámara de oxígeno que le permite seguir explayando su juego; un estilo con magia y elegancia que ha cautivado a la NBA.
Rubio está en plena madurez deportiva. El catalán está en la búsqueda de reinventarse y elevar su calidad, sumándole otras facetas a su juego. A él se le ha señalado de ser poco ofensivo en una liga donde la aportación de puntos en determinante. Por ello el ex Barcelona y Minnesota ha querido darle otro matiz a su estilo, tratando de repartir menos juegos y sumar puntos en sus estadísticas.
En esta campaña sus números lo demuestran. En relación a los 10 puntos de promedio que ostenta en su carrera en la NBA, con los Jazz ha producido 12 tantos por juegos, es decir dos dígitos más que su media. Entre tanto en el departamento de asistencia ha repartido 50% de balones menos que su producción habitual.
Esto demuestra que el base armador está buscando otra forma de ver al baloncesto y ser más determinante en la producción de puntos. Rubio es una pieza con valor que útil, no solo en el aspecto ofensivo sino también en lo defensivo, ya que puede robar pelotas y ser fundamental, en aquellos que los especialistas determinan el juego no tangible.
Al parecer la decisión de recalar en Utah ha sido beneficioso para Rubio, quien aspira terminar de demostrar que uno de los mejores bases armadores de una liga donde los point guards, están el orden del día.