El renacer del Deportivo de La Coruña: entre la ilusión y el desafío de volver a Primera
Con ocho jornadas restantes en la temporada, el Deportivo de La Coruña enfrenta un tramo final decisivo. Los próximos encuentros, tanto en Riazor como fuera de casa, serán determinantes para sus aspiraciones de alcanzar los puestos de playoff y soñar con el retorno a Primera División.
La combinación de una dirección técnica comprometida, jugadores clave en plena forma y una gestión institucional enfocada en la estabilidad, coloca al Deportivo de La Coruña en una posición esperanzadora. Sin embargo, el camino hacia la recuperación total y el regreso a la élite del fútbol español aún presenta desafíos que requerirán esfuerzo, unidad y más determinación. Posiblemente también bajas.
El Deportivo de La Coruña, un club con una historia rica y apasionante, está viviendo una temporada de contrastes y emociones encontradas. Tras años de altibajos, el equipo gallego busca consolidar su regreso a la élite del fútbol español, enfrentando desafíos tanto en el terreno de juego como en los despachos.
La principal dificultad del Dépor para alcanzar el playoff ya no radica tanto en la distancia de puntos —seis, con 24 aún en juego—, sino en la cantidad de rivales directos que debe superar para llegar a la ansiada sexta plaza, actualmente en manos del Huesca con 54 puntos. El conjunto de Óscar Gilsanz ocupa la undécima posición, empatado a 48 puntos con el Córdoba (10º), y por delante tiene a otros aspirantes como el Burgos (49), el Granada (52) y el Almería (53), todos inmersos en la misma lucha.
El calendario tampoco es sencillo: los blanquiazules deberán disputar cuatro encuentros lejos de Riazor —ante Mirandés, Racing, Sporting y Zaragoza— y otros cuatro como locales, donde se medirán a Tenerife, Albacete, Granada y Elche. Un tramo final exigente que exigirá máxima concentración y regularidad si quieren mantener viva la esperanza del ascenso.
Transformación bajo la dirección de Óscar Gilsanz
La llegada de Óscar Gilsanz al banquillo deportivista en noviembre de 2024 marcó un punto de inflexión. Asumiendo el cargo en un momento crítico, con el equipo en puestos de descenso y solo 10 puntos en su haber, Gilsanz ha logrado una notable remontada. Bajo su dirección, el Deportivo ha sumado 38 puntos en 22 jornadas, situándose a solo seis puntos de los puestos de playoff de ascenso. Este rendimiento lo coloca como el tercer mejor equipo en este tramo, solo superado por Levante y Elche.
Gilsanz no solo ha aportado resultados positivos, sino también una profunda conexión con la cantera del club. Con siete años de experiencia en las categorías inferiores, ha demostrado un conocimiento invaluable de los jóvenes talentos, integrándolos eficazmente en el primer equipo. Su deseo de continuar al frente del proyecto es evidente: "Me encantaría ayudar a cumplir ese objetivo con el Deportivo".
Otro activo importante es Manuel Pablo, que está haciendo un gran trabajo en el Fabril, el filial del Dépor, ahora en puestos de promoción de acenso a Primera RFEF.
Actuaciones destacadas y jugadores clave
En el terreno de juego, figuras como Mario Soriano han sido determinantes. Con cinco goles en la temporada, Soriano ha aportado puntos cruciales para el equipo, destacando su capacidad para aparecer en momentos clave.
Además, Yeremay Hernández se ha consolidado como el máximo goleador del equipo, con 11 tantos, reflejando el potencial ofensivo del conjunto coruñés.
Desafíos institucionales y económicos
Fuera del campo, el Deportivo ha experimentado cambios significativos en su estructura directiva. La elección de Juan Carlos Escotet como presidente –también lo es de Abanca– refleja una apuesta por la estabilidad financiera y deportiva del club. Sin embargo, la errática trayectoria del director deportivo, Fernando Soriano, supone todo un jarro de agua fría. No ha parado de fichar jugadores que no juegan. Además, la marcha de jugadores emblemáticos como Lucas Pérez ha generado debates sobre la identidad y el futuro del equipo.
Económicamente, el club maneja un presupuesto de 21,6 millones de euros para la temporada 2024-2025, con un tope salarial de 13,4 millones. A pesar de contar con uno de los límites salariales más altos de la categoría, el Deportivo ha optado por una gestión prudente, reservando alrededor del 20% de su presupuesto para futuras necesidades. Cuando dentro del club algunos se dan por satisfechos con la permanencia, se olvidan de que –hablando en euros– son beneficiarios de los terceros mejores números de Segunda División. @mundiario