El Real Madrid de baloncesto paga caro los errores de planificación del verano
El Real Madrid de baloncesto atraviesa una crisis autoinfligida por su mala planificación estival. La derrota en la final de Copa ante Unicaja solo ha evidenciado los problemas de un equipo con carencias estructurales. Chus Mateo, sin soluciones claras, se enfrenta a un panorama preocupante con la Euroliga entrando en su fase decisiva.
Uno de los errores más evidentes ha sido la gestión de Dennis Smith Jr., fichado como revulsivo y ahora cerca de salir sin dejar huella. Su escasa aportación, sumada a la falta de confianza del técnico, ha convertido su incorporación en un fiasco. La dirección de juego sigue dependiendo en exceso de Campazzo, sin un relevo de garantías.
La salida de Smith obligaría al club a buscar un sustituto de urgencia antes del cierre de mercado en Euroliga. Nombres como Patrick Beverley han sonado, pero sin concreción. Si el Madrid no mueve ficha, afrontará la fase final de la temporada con una rotación debilitada y sin margen de maniobra.
Más allá del caso Smith, la plantilla tiene otros puntos débiles que la planificación no supo prever. Ibaka, con un rol menor del esperado, ha expresado su descontento, mientras que jugadores como Xavier Rathan-Mayes apenas han contado. Las prisas de última hora reflejan la falta de previsión con la que se confeccionó el equipo.
El Real Madrid aún puede salvar la temporada, pero los errores del pasado le pesan cada vez más. Sin soluciones inmediatas, el club blanco se enfrenta a un tramo final lleno de incertidumbre, con la sensación de que los problemas actuales son el resultado de una planificación deficiente que pudo evitarse. @mundiario