Un punto y gracias: el Madrid se vio superado en su visita a Vallecas

Isi en una jugada del segundo tiempo ante Luka Modric. / @rayovallecano
El Rayo Vallecano logró un valioso empate 1-1 en el estreno de su nuevo entrenador, Íñigo Pérez. El equipo de Ancelotti estuvo irreconocible en la segunda mitad del partido. 

Esta temporada, los derbis madrileños se han convertido en un auténtico suplicio para el Real Madrid, que ha encontrado en el Atlético de Madrid y en el Rayo Vallecano dos verdaderos escollos en su camino. El equipo de Simeone demostró ser un adversario formidable en todos los torneos, incluso logrando eliminar al Madrid de la Copa del Rey. Por su parte, el Rayo ha dejado claro que es un rival incómodo de superar, a pesar de arrastrar una racha de quince partidos sin ganar, sacando puntos tanto en el Santiago Bernabéu como en su propio fortín.

En el último enfrentamiento entre el Real Madrid y el Rayo Vallecano, presenciamos momentos de incertidumbre. Los merengues, hoy vestidos de azul, se las prometían felices gracias al gol inicial de Joselu en el minuto 5; sin embargo, el equipo de Carlo Ancelotti no pudo rematar la faena y vio cómo, poco a poco, los dueños de casa ganaban terreno.

Raúl De Tomás se encargó de hacer realidad el milagro vallecano. El antiguo canterano madridista igualó el marcador gracias a un penalti revisado por el VAR por mano de Eduardo Camavinga.

Sin rastros del Madrid

El dominio merengue decreció a partir de ese momento, desapareciendo así las sensaciones de que el Madrid podría resolver el encuentro con relativa facilidad. El segundo tiempo confirmó esa realidad, ya que los visitantes quedaron a merced de su rival.

A partir del minuto 46, el Real Madrid mostró una falta de profundidad en sus ataques, con jugadores clave como Vinicius desaparecidos en acción y un rendimiento irregular de Brahim.

Además, la imprecisión en los pases y controles de Luka Modric creó problemas en la defensa, dejando expuestos a los zagueros, especialmente a Aurélien Tchouaméni, quien tuvo una actuación para el olvido en el Estadio de Vallecas.

Es evidente que Tchouaméni no se siente cómodo en su nueva posición. El francés cometió varios errores que estuvieron a punto de costarle caro a su equipo, en jugadas relativamente sencillas debido a un exceso de confianza. Después de lo visto este domingo, pocos creerán que el 18 madridista pueda ser el Beckenbauer del siglo veintiuno.

Tanto él como Carvajal, expulsado por una absurda agresión, fueron el reflejo de un Madrid totalmente superado por las circunstancias, que seguramente da por bueno este empate.

Con la mirada puesta en el partido contra el Sevilla

Este tropiezo plantea un verdadero reto para Carlo Ancelotti de cara al próximo enfrentamiento contra el Sevilla en el Bernabéu. El italiano tendrá que recomponer el equipo una vez más.

Sin Bellingham y Rüdiger por sendas lesiones, pero además con las ausencias obligatorias de Carvajal y Camavinga por sanciones, sin olvidar el reto de armar el centro del campo, presumiblemente con Ceballos en el lugar de Modric, tras la pobre exhibición del croata en el duelo de Vallecas.@mundiario