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Un posible equipo del Dépor que no daría vergüenza y podría puntuar en cualquier campo

Un esquema como el de Arsenio, de corte italiano, un fútbol que Seedorf conoce de primera mano, podría evitar los ridículos y eludir las goleadas. Una defensa de cinco y un descanso para jugadores que no están en forma, bases de la receta de MUNDIARIO.

Un posible equipo del Dépor que no daría vergüenza y podría puntuar en cualquier campo
Clarence Seedorf. / fichajes.net
Clarence Seedorf. / fichajes.net

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Guillermo Fernández

Guillermo Fernández

El autor, GUILLERMO FERNÁNDEZ, es colaborador de MUNDIARIO, donde escribe, preferentemente, sobre fútbol. @mundiario

El Deportivo de La Coruña no funciona, por eso está en puestos de descenso. El técnico Tito Ramallo –un hombre sensato– observa algo evidente, que razona con buen criterio: el problema del Dépor es de estructura defensiva y no ofensiva.

Clarence Seedorf seguro que también se ha dado cuenta de ello, tras dos partidos en el banquillo. De hecho, cuando llegó, lo primero que hizo fue deshacerse del brasileño Guilherme y colocar en su sitio a Fede Valverde, que –al fin– pudo jugar en el Deportivo donde lo hace con la selección mundialista de Uruguay. Pero el chaval –víctima de las torpezas o de las obediencias de Pepe Mel y Cristóbal Parralo a sus superiores– tuvo mala suerte, se lesionó y volvió el protegido Guilherme, porque Seedorf mantuvo su errático esquema y no encontró dónde elegir. Se equivocó: Guilherme no es un centrocampista para el nivel de la Liga española.

Rubén, Albentosa, Guilherme, Lucas Pérez... Al menos estos cuatro jugadores no están para jugar en Primera

¿Ya no hay salida? Todo parece muy difícil, es verdad, pero al menos Seedorf confía en darle la vuelta a la situación. Se supone que lo hará cambiando de esquema. Si lo hace, varios jugadores deberían salir del equipo para intentar recuperarse antes de volver a ser titulares: Rubén, Albentosa, Guilherme y Lucas Pérez. Al menos estos cuatro futbolistas no están para jugar en Primera División. Incluso podríamos preguntarnos si serían titulares en el Lugo.

Pero vayamos por partes. En la portería no puede seguir Rubén. Parece buena persona, es trabajador, de Coristanco... pero lo suyo no es la Liga de las Estrellas. Si el ucraniano Maksym Koval sigue lesionado, no hay nada que perder apostando por un portero del Fabril. Al menos se irá haciendo de cara a la próxima temporada. Y a estas alturas tampoco jugará bajo presión –ya sabemos todos lo que hay y lo que puede venir– y es prácticamente imposible hacerlo peor que los supuestos porteros titulares del Dépor.

La defensa –lo subraya Tito Ramallo– es el gran problema de este Deportivo. En casos así, una defensa de cinco, al estilo de Arsenio, con un líbero, puede ser un buen remedio. Juanfran y Luisinho pueden ser laterales, Sidnei y Bóveda pueden formar la pareja de centrales y el suizo Fabian Schär podría ser el líbero: el Djukic de Seedorf. Decía Arsenio que en el fútbol hay que tener panorámica y el suizo la tiene. También decía el sabio de Arteixo que Djukic se lucía mucho porque su sistema le permitía lucirse. Seedorf seguro que sabe interpretar estas palabras. Con estos cinco defensas y un portero normal, el equipo quedará armado atrás, con base para jugar al contragolpe.

En el centro del campo hace falta un mediocentro defensivo y otro creativo: el primero –al no estar Valverde– exige reconvertir a alguien para ese puesto: o bien del primer equipo o del segundo. Nadie mejor que Seedorf para designarlo. El medio creativo puede ser el internacional tico Celso Borges; máxime si le dan galones de mando. Llevamos ocho jugadores: un portero, cinco defensas, un mediocentro defensivo –7 hombres de retaguardia– y un centrocampista creativo, con capacidad de enganche y buen pasador; incluso con capacidad de remate y de marcar, como Celsinho.

Con la portería a cero –malo será que consigan ese objetivo con siete hombres de corte defensivo– basta con meter un gol, como hizo el modesto Alavés para ganarle al Dépor

Quedan tres hombres para la punta de ataque, donde podría estar Andone, dejando las bandas para Fede Cartabia y Adrián, que trabajarían muy conectados con los laterales, creando sociedades eficaces y solidarias. Cartabia y Adrián tienen la calidad que Andone no atesora pero el rumano –dicho claramente– tiene huevos y merece una oportunidad. Tal vez al tenerlo delante, Cartabia y Adrián se animen a ponerse las pilas, que buena falta les hace. Con la portería a cero –malo será que no lo consigan con siete hombres de corte defensivo– basta con meter un gol, como hizo el modesto Alavés para ganarle al Dépor en esta jornada. Un 1-0 ante el Espanyol, que vendrá a Riazor a no jugarse nada, equivaldrá a tres puntos.

Posiblemente este once también perderá partidos –todo puede ser– pero no dará vergüenza ni encajará goleadas. Un once así, al estilo de Arsenio, sería un equipo con un patrón de juego definido, propio del fútbol italiano que Seedorf tan bien conoce, con opciones de puntuar en cualquier campo, que es lo que le hace falta al Deportivo de La Coruña.

Clarence Seedorf tiene la palabra. La modesta aportación de MUNDIARIO puede ser solo un primer borrador de trabajo o, si se prefiere, una mera propuesta para dejar de dar vergüenza ante una afición que este DeporTino no se merece@mundiario