Pep Guardiola y el City no pueden vivir sin Rodrigo

Pep Guardiola, entrenador del Manchester City. / @mancity
Otra noche aciaga para el campeón de la Premier en Europa: el PSG resucita y deja a los de Pep al borde del abismo.

La Champions League se ha convertido en la piedra en el zapato de Guardiola, y la derrota 4-2 ante el PSG lo demuestra una vez más. El Manchester City parecía tener todo bajo control tras los goles de Grealish y Haaland, pero una remontada épica de los parisinos desnudó las mismas carencias que siempre han condenado al proyecto de Pep en Europa: falta de contundencia y desconexiones fatales.

El City inició el segundo tiempo con contundencia, pero la reacción del PSG fue una lección de intensidad. Dembélé encendió la chispa, Barcola igualó las acciones y Joao Neves lideró el éxtasis con un gol de cabeza. El cuarto tanto de Gonçalo Ramos, revisado por el VAR, puso el broche a una noche que enterró las aspiraciones inglesas, al menos por ahora. Guardiola volvió a quedarse sin respuestas en un escenario que exige más que brillantez táctica: nervios de acero.

Este desastre europeo le da continuidad a un patrón que persigue al técnico catalán desde la lesión de Rodrigo Hernández el pasado octubre. Por mucho que su equipo intente presionar, al final la situación les pasa factura, especialmente en esta edición del torneo más prestigioso del fútbol europeo, donde ha quedado en evidencia su incapacidad para manejar los momentos decisivos. Estas fragilidades no corresponden a un club de su calibre ni a un técnico de su trayectoria. La consistencia no basta si las emociones superan a la razón.

Mientras el PSG celebra una victoria que revitaliza su campaña, el City se enfrenta a un panorama sombrío. Con una jornada por disputar, dependen de terceros para avanzar. Más allá del resultado, esta derrota pone en duda la capacidad de Guardiola para llevar al equipo al escalón más alto de Europa. Sus planteamientos son brillantes en teoría, pero partidos como este demuestran que la ejecución sigue siendo un desafío sin Rodrigo sobre el terreno. @mundiario