Ousmane Dembélé: Las dos caras de la moneda dentro del FC Barcelona
La bipolaridad futbolística de Osumane Dembélé es una realidad. Algunas veces brilla y otras tantas pasa desapercibido, así ha transcurrido la temporada del extremo francés, que prácticamente ha dejado calvos a los seguidores del Barcelona con su continuo sube y baja de emociones encontradas. Nadie puede negar su talento, pero su rendimiento no es regular y eso le penaliza, especialmente en momentos cumbres como los partidos que se han disputado en la Champions League contra el Bayern Múnich e Inter de Milán.
Aquellos tres encuentros serán recordados como oportunidades perdidas por parte de los azulgrana para conseguir pasar a los octavos de final de la competición europea, en los que poco o nada apareció el veloz atacante. Tampoco hizo lo propio en el Santiago Bernabéu, en un encuentro que el Barça necesitaba de su habilidad para intentar poner en aprietos a los merengues, que se pasearon plácidamente ante su clásico rival.
Precisamente ese partido en la capital española, lo condenó a la suplencia cuando los blaugranas chocaron contra el Villarreal. Lo más sobresaliente que hizo fue asistir a Raphinha, para que el brasileño pusiera el 4-0, algo que ocurrió porque el sudamericano falló una ocasión clara ante Gerónimo Rulli. Tras esos minutos en cancha, Xavi decidió alinearlo desde el inicio contra el Athletic Club, este domingo.
Contra los leones rojiblancos apareció la mejor versión que hasta ahora se ha visto de Dembélé. El galo estuvo iluminado para el delirio de la grada y lamento de los visitantes. Estuvo muy certero en cada una de sus intervenciones, lo que le permitió terminar con un balance espectacular de un gol y tres asistencias.
Lamentablemente esta demostración llegó tarde, porque salvo un milagro, el Barcelona se quedará fuera de la Champions y solo le resta apelar a una remontada en LaLiga y salvar los muebles en la Europa League. @mundiario