Las opciones de Carlos Sainz se esfuman en el Rally Dakar 2025
Carlos Sainz ha vivido un verdadero infierno en la etapa de 48 horas del Dakar 2025. Tras completar los 1.000 kilómetros de especial con un Ford Raptor notablemente dañado, el madrileño llegó al campamento de Bisha con una desventaja de más de hora y media frente a los líderes. Con diez jornadas aún por delante, Sainz admite que sus posibilidades de luchar por el título han quedado enterradas, pero mantiene su espíritu competitivo y busca nuevos objetivos dentro de la carrera.
La jornada estuvo marcada por una sucesión de infortunios. Desde un accidente que dejó su coche en condiciones críticas hasta un pinchazo que complicó aún más la travesía, Sainz no tuvo respiro. Para colmo, las largas horas perdidas en el desierto profundizaron la brecha en la clasificación general. "Todo salió mal: el accidente, perdernos, el pinchazo... Han sido dos días muy difíciles de digerir", comentó al final de la etapa, visiblemente abatido.
A pesar de las adversidades, Sainz ha redefinido sus objetivos en la competición. Ahora, su misión será apoyar a su compañero de equipo, Mattias Ekström, quien se perfila como la principal esperanza de Ford en este Dakar. "Es lo que hay. Hay que seguir adelante, ayudar al equipo y aprender lo máximo posible", expresó con resignación, pero también con el compromiso que lo caracteriza.
Más dolores de cabeza para el Matador
Por si no fuera poco, sumando todas las calamidades que padeció el piloto madrileño, tuvo que añadir a su colección de infortunios una penalización de dos minutos impuesta por la FIA debido a exceso de velocidad.
Además de Sainz, otros competidores también fueron penalizados por la FIA. El ganador de la etapa, Al Rajhi, recibió un castigo equivalente al del español, mientras que Nasser Al Attiyah fue sancionado con cuatro minutos, lo que lo deja con una desventaja significativa frente al líder Henk Lategan. Sebastien Loeb fue el menos afectado, con solo 10 segundos de penalización. @mundiario