Nunca den por muerto a Casemiro en el Manchester United

Casemiro. / @manutd
Aunque parecía condenado al ostracismo, Rúben Amorim ha recurrido al brasileño en varias ocasiones, y este ha respondido con juego y goles, como ante el Athletic.

En el fútbol hay jugadores que trascienden más allá de su calidad técnica, dejando huella por su carácter indomable. Casemiro es uno de ellos. Con casi 2.400 minutos en la temporada, el brasileño sigue demostrando que está lejos del ocaso que muchos auguraban. Cuando el Manchester United necesita un salvavidas, él aparece para sostener el barco.  

El duelo de la Europa League en San Mamés era un reto mayúsculo. El Athletic y su gente esperaban imponer su ley en casa, pero Casemiro, con su habitual oportunismo, les aguó la fiesta. Su remate de cabeza fue el primer clavo en el ataúd de los locales, un golpe de autoridad que desmoronó la confianza rojiblanca.  

Es curioso cómo la historia se repite. Zidane, Ancelotti y ahora Amorim han encontrado en Casemiro al jugador que siempre aparece cuando todo parece perdido. La jerarquía no se entrena, se demuestra en los momentos de mayor presión, y él lo hace con una naturalidad pasmosa.  

El marcador final de 0-3 dejó claro que el veterano centrocampista aún tiene mucho que ofrecer. Contra viento y marea, su nombre sigue estando en boca de todos, y no precisamente por nostalgia. Casemiro es presente y futuro, y el fútbol sigue siendo su mejor argumento.  

Cuando el balón está en juego y la batalla se endurece, la figura del brasileño emerge imponente. Más que un futbolista, es un símbolo de fiabilidad. Así que cuando el United lo necesite, no hay duda de que volverá a hacer lo que mejor sabe: salvar el día. @mundiario