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MUNDIARIO

La noche que vi a Diego Armando Maradona en Lima

El crack argentino falleció este miércoles a los 60 años. Aquí un recuerdo personal del autor que vio, hace catorce años, al exjugador en un partido de exhibición en Lima. 
La noche que vi a Diego Armando Maradona en Lima
Diego Armando Maradona en Lima.
Diego Armando Maradona en Lima.

No todos los días ves a una estrella mundial en vivo y en directo. No todos los días disfrutas de su calidad extraordinaria para tratar el esférico y diferenciarse de entre estos 22 hombres que corren tras ella en un campo de fútbol. Algunos privilegiados tenemos esa suerte. Y este servidor quien escribe lo sabe muy bien porque presenció al mejor jugador de la historia. Nada de comparaciones, disculpen, con algunas figuras del momento. Diego Armando Maradona es o era único para los amantes de este glorioso deporte. No solo por lo que deja con su inesperada partida a los 60 años, sino por el legado que difícilmente alguien podrá superar o siquiera imitar. 

La primera y única vez que vi al 'Pelusa' se remonta hace catorce años. Abril de 2006. La televisión peruana informaba lo siguiente: "Diego Armando Maradona, el astro del fútbol mundial, jugará un partido de exhibición en mayo. El evento se desarrollará en el estadio Nacional". La noticia fue portada, al día siguiente, en todos los diarios. En esa época, tan solo tenía 12 años. No conocía mucho de Diego porque me identificaba más con el juego del rey Pelé. Mi hermano, de 7 años, era más hincha del crack argentino. No era casualidad: se llamaba igual que Diego. La expectativa por la llegada de ese 'D10S', cuya consolidación fue en la Copa del Mundo de México 1986, tuvo una publicidad enorme. Y es que Perú no era ajeno a Maradona.

De hecho, la prensa comenzó a sacar, por ejemplo, la última visita del crack argentino a Lima. Junio de 1985. Eliminatorias Mundialistas. Perú vs Argentina. Uno de los dos iba a México al año siguiente. Ese encuentro, jugado en el viejo Estadio Nacional, volvió a tener vigencia porque se mostró la famosa marca del defensa Luis Reyna contra Diego. Los 90 minutos estuvo pegado a él. No lo dejó jugar. Ni tocó el balón hasta el pitazo final del árbitro. Esa estrategia del entrenador peruano Roberto Chale dio frutos: le ganamos 1-0 a los argentinos con gol de Juan Carlos Oblitas. La historia, sin embargo, fue distinta en la vuelta en Buenos Aires.

Luis Reyna y Diego Maradona: la famosa marca del siglo.Luis Reyna y Diego Armando Maradona: la famosa marca del siglo.

Con ese antecedente, Diego volvía a Lima después de 20 años. Estaba en su mejor momento: se había recuperado de su adicción a las drogas y conducía un programa exitoso en la televisión argentina que se llamaba "La noche del Diez". Pero, como todo exfutbolista, tenía esa sed de volver a pisar un gramado de juego. Por eso comenzó a realizar encuentros de exhibición en diversos países de América Latina. Arrancó en su natal Argentina y continuó la ruta hasta llegar a Perú. Recuerdo que había mucha gente en el aeropuerto Jorge Chávez. Padres y sus hijos con sus camisetas. El 'D10S' salió y dio un saludo a toda la afición. Fue suficiente ante tanta espera en la fría noche limeña. 

El siguiente encuentro ya fue en la cancha del Nacional. Afuera del estadio, una cantidad infinita de vendedores ofrecían camisetas, vinchas, pines, carteles, relojes y mascaras con el rostro de Diego. Habían largas colas para tener alguna prenda relacionada con el argentino antes de mirarlo en la cancha. Compré una camiseta. Tenía el rostro de Maradona en el pecho, y al reverso el número que lo inmortalizó para siempre. Al ingresar, las tribunas comenzaron a llenarse. No tenía un calculo definido, pero, después, las notas de los medios informaban que hubo unos 20 mil espectadores que  ovacionaron al 'Pibe de Oro'. 

Diego fue el protagonista del encuentro bautizado "Los amigos de Diego" y un combinado de jugadores peruanos. Bien dicen que la calidad nunca se pierde, por eso el 'Pelusa' demostró su vigencia. Hizo las clásicas jugadas que, en alguna oportunidad, desarrolló con Boca Juniors en un clásico contra River Plate en la Bombonera; o con el Barcelona en un enfrentamiento con el Real Madrid en el Bernabéu; o en un clásico del Napoli contra la Juventus en el mítico San Paolo; o con la casaquilla de Argentina en duelos históricos contra Inglaterra y Alemania en el Azteca. Derrochó energía y alegría como si fuera un pibe de 18 años que se abre paso en este mundo del fútbol. 

Diego jugó 70 minutos. Tiempo suficiente para tener la pelota, habilitar a sus compañeros, generar y disparar los tiros libres cerca al arco de Miguel Miranda, quien recibió un gol de penal del 'Pelusa'. El “equipo de Maradona” derrotó 5 a 3 al “equipo de Perú”. Pero eso era lo de menos, Diego cautivó al público y a los mismos futbolistas que lo acompañaron en el terreno de juego como Julio Meléndez, Julinho, Wilmar Valencia, José Carranza, Jorge Amado Nunes, y Jorge Basualdo. Además, Alejandro Mancuso, Mac Allister, Patricio Camps y Mathías Almeida, disfrutaron la picardía del 'D10S'. 

Diego se despidió de la cancha del Nacional. Se quitó la camiseta blanca, se tomó las fotos de rigor con sus coprotagonistas y tuvo una ovación similar como aquella del 2002 en su partido de despedida en el estadio de Boca Juniors. El crack argentino después seguiría su itinerario hacia Ecuador, donde le iban hacer otro homenaje. Este servidor, ya a la salida del estadio, confirmó lo que los viejos seguidores del fútbol -como mi padre- me decían de Maradona: no era humano, sino de otro planeta. Un jugador, que no solo era jugador. Un 'D10S' que estaba entre mortales y que su leyenda, sin duda, perdurará más allá de que haya ido hoy. Descansa en paz, 'Pelusa'. La pelota no se manchará en honor a ti. @mundiario