La última derrota ante su público ha demostrado que no todo es Felizidane en el Madrid

Cristiano Ronaldo con los brazos en jarra.
Cristiano Ronaldo es la imagen de la situación del Real Madrid. / RRSS

Mal juego, malos resultados, ridículo en la Copa, cambio de entrenador y ahora a doce puntos de su gran rival, el FC Barcelona. ¿Se acaba la gran mentira de Florentino?

La última derrota ante su público ha demostrado que no todo es Felizidane en el Madrid

Iniciaba una nueva temporada, el Madrid sacaba pecho y presentaba orgullosamente a su nuevo técnico, un hombre de la casa: Rafa Benítez. Poco tiempo duró el éxtasis inicial. Una mezcla de mal juego, malos resultados y un bochorno mundial en la Copa del Rey terminaron costando el puesto a Benítez. 

Astutamente Florentino quiso disipar este malestar madridista, quiso ocultar la enfermedad que padece este club con gran historia, contratando a "otro" hombre de la casa, Zinedine Zidane. A la semana y de una manera inverosímil, casi mágica todos los problemas del Madrid habían desaparecido. Los jugadores se abrazaban y besaban con su entrenador, goleaban a poderosos clubes amigos como el RCD Espanyol y se renovaba la siempre latente esperanza de que llegue el fin de ciclo del Barcelona. El Real Madrid parecía haber renacido, la "Barcelonitis aguda" parecía estar curada. El efecto Zidane parecía ser una realidad. Lastimosamente las bombas de humo no suelen durar mucho tiempo.

El tiempo ha demostrado que el 'efecto Zidane' no era más que un engañabobos.

Esta última jornada el Madrid, tras un pobre empate en Málaga, jugó el siempre importante derby madrileño. Era una oportunidad para recuperar la segunda posición en la tabla y demostrar quien manda en la capital. Sin sorprender a muchos, el Atleti se tomó el Bernabéu a base de orden y buen juego y dejó al Real Madrid prácticamente sin ninguna chance de pelear por el título de liga. 

El Real Madrid no levanta nivel desde hace un par de años ya. Está claro que la marcha de jugadores como Di María, Casillas y Mesut Özil no trajeron nada positivo. Sus reemplazantes, los fichajes "galácticos" (Bale y James) han demostrado no valer la inmensa cantidad que se pagó por ellos. Ganar la ansiada décima trajo más problemas que soluciones y para colmo su presidente vela primero por sus intereses personales que por los del club, al cual ve como una mina de oro. 

El gran problema del Real Madrid es la falta de una figura que dirija un proyecto deportivo en donde se realicen fichajes necesarios para el buen funcionamiento del equipo, no necesarios para aumentar los ceros en la cuenta de Pérez. Si el club blanco desea cambiar la triste realidad actual en la que se encuentra, debe realizar una autocrítica profunda, de un sistema que claramente no funciona como debería. Debe reinventarse como equipo, iniciar un nuevo proyecto que tenga el apoyo financiero que ha tenido siempre pero que tenga una cabeza deportiva capaz de dirigir un barco tan grande como lo es el Madrid. Puede que Zidane sea el hombre indicado, el problema está en las circunstancias que recibió el equipo. Partido en dos, a media temporada y con una liga cuesta arriba. La gran pregunta está en si seguirá Zidane en el Madrid si al final de temporada no consigue ningún título. Por el momento Florentino Pérez ha jurado a los cuatro vientos que apoya incondicionalmente a Zidane; sin embargo no hay que ser ciegos y faltos de memoria, lo mismo dijo cuando Rafa Benítez era el DT blanco. 

Sorprende esta falta de transparencia y profesionalismo en un club que aclama ser el más grande de todos. Sorprende que para el Real Madrid la "Felizidane" sea ganar una copa de Baloncesto. @MateoCifu17

La última derrota ante su público ha demostrado que no todo es Felizidane en el Madrid
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