Nadie confiaba en él, pero el inesperado fichaje del verano en Sevilla comienza a rendir frutos
El Niño Maravilla sigue escribiendo páginas doradas en su carrera. Alexis Sánchez, con su veteranía intacta, firmó el tanto que dio al Sevilla un triunfo de prestigio en Vitoria (1-2). El chileno, que llevaba 537 días sin marcar, reapareció en el momento clave para silenciar Mendizorroza y evitar que el Alavés alcanzara el mejor inicio de temporada de su historia.
El duelo fue intenso desde el arranque, con dos equipos muy físicos y un ritmo vertiginoso. Vargas adelantó al Glorioso con un golazo, pero Marcao cometió un penalti sobre Carlos Vicente que permitió el empate local. El Sevilla, sin embargo, mostró temple y pegada, buscando constantemente las espaldas de la defensa vasca para generar peligro.
En la segunda mitad, Coudet agitó su pizarra y dio entrada a Mariano, pero el golpe lo dio el Sevilla. Una gran jugada de Carmona terminó en los pies de Alexis, que definió con calidad para firmar el 1-2. El gol fue un mazazo para el Alavés, que lo intentó hasta el final con ocasiones de Ibáñez, Garcés y Toni Martínez, aunque sin éxito.
La victoria tuvo también un componente emocional para los hispalenses, que rindieron homenaje a Manolo Cardo, exentrenador recientemente fallecido. Con brazaletes blancos, los jugadores mostraron compromiso y carácter, algo que su técnico Almeyda subrayó tras el encuentro. El equipo se reencontró con la solidez y recuperó confianza.
Para el Sevilla, los tres puntos significan mucho más que una simple victoria: refuerzan la moral, reafirman su capacidad de competir en plazas difíciles y devuelven a Alexis al protagonismo. Para el Alavés, en cambio, la derrota supuso un golpe en su sueño de firmar el mejor inicio de curso, aunque dejó claro que su proyecto tiene armas para pelear en la élite. @mundiario