Mourinho no dirigirá al Benfica en el Bernabéu en Champions

José Mourinho. / @slbenfica_en
Pidió la segunda amarilla para Vinícius y Letexier lo echó: baja clave en una noche incendiada.

José Mourinho no estará en el banquillo del Bernabéu el próximo 25 de febrero y, en noches europeas, eso nunca es un detalle menor. El técnico portugués fue expulsado en Lisboa tras ver la segunda amarilla por reclamar al árbitro François Letexier que mostrara otra tarjeta a Vinícius, en una acción del minuto 86 tras una falta sobre Richard Ríos. Su ausencia deja al Benfica sin su figura más influyente en el tramo decisivo de la eliminatoria.

El partido ya venía contaminado por una tensión que no nació en el césped, sino en el ambiente. Vinícius acusó a Prestianni de un presunto insulto racista, lo que obligó al colegiado francés a detener el encuentro y activar el protocolo antirracismo. La escena, que debería ser excepcional, volvió a convertirse en parte del guion habitual del fútbol europeo: una denuncia, una pausa, una investigación y un foco mediático que devora todo lo demás.

En ese contexto, Mourinho se movió como se mueve Mourinho: alimentando el incendio en lugar de apagarlo. Pidió una segunda amarilla para Vinícius con la teatralidad del que sabe que cada gesto se convierte en titular. El árbitro no se dejó arrastrar en la jugada disciplinaria, pero sí le cortó la cuerda al entrenador. Y ahí está la paradoja: el Benfica pierde a su líder por intentar condicionar al rival a través del árbitro.

La expulsión también tiene un componente simbólico. Mourinho regresaba a una eliminatoria con aroma histórico y, en la previa, había recordado lo cerca que estuvo de volver al Bernabéu como visitante antes de firmar por el Benfica. Incluso citó a Óscar Ribot como figura clave de aquel intento frustrado. El fútbol, que siempre juega con la ironía, le concederá el viaje… pero sin banquillo.

La vuelta en Madrid se convierte así en un partido aún más emocional. El Real Madrid llega con ventaja mínima, el Benfica con la necesidad de marcar y con su entrenador mirando desde la grada, mientras el caso del presunto insulto racista seguirá en el centro del debate. En eliminatorias tan finas, un gol decide; pero a veces también decide el ruido. Y en esta, el ruido ya es parte del marcador. @mundiario