Marc Guiu irrumpe en el show de Estevão ante el Ajax

Marc Guiu, delantero español. / @chelsefc_sp
El exjugador del Barça anotó el primero de los goles del equipo de Enzo Maresca.

El Chelsea desató una tormenta de goles, emociones y juventud en Stamford Bridge. Su 5-1 ante el Ajax fue un espectáculo frenético, cargado de penaltis, expulsiones y récords de precocidad. En medio del vendaval, emergió una figura que encandila a Londres: Estevão. Con solo 18 años, el brasileño se convirtió en el goleador más joven del club en la historia de la Champions League, superando a Marc Guiu, quien había abierto la cuenta minutos antes.

El partido tuvo de todo. El Ajax se quedó con uno menos antes del cuarto de hora, cuando Taylor fue expulsado por una dura entrada sobre Buonanotte. De esa falta nació el primer gol, obra de Guiu, que aprovechó un toque previo de Fofana para adelantar al Chelsea. Pero la alegría del joven español duró poco. En el minuto 44, Estevão provocó un penalti y él mismo lo transformó con una frialdad impropia de su edad, desatando la locura en el estadio.

El resto del encuentro fue una exhibición del equipo de Enzo Maresca, que no solo goleó, sino que consolidó un proyecto donde los jóvenes asumen el mando. Caicedo marcó el segundo con un disparo desviado, mientras que Tyrique redondeó la manita nada más comenzar la segunda parte. El Ajax, en plena crisis y sin respuestas, quedó reducido a la impotencia y a los cánticos de su propia afición pidiendo la destitución de John Heitinga.

Estevão, incansable, fue el alma del Chelsea. Además del gol, generó peligro constante, provocó otro penalti y hasta intentó anotar de chilena. Su energía, talento y descaro lo confirman como el nuevo diamante de Stamford Bridge. Enzo Maresca aprovechó para rotar y dar minutos a Reggie Walsh, de solo 17 años, que se convirtió en el debutante más joven del club en Champions.

El Chelsea suma su segundo triunfo consecutivo en la competición y demuestra que su reconstrucción tiene cimientos sólidos. Entre la ambición de Guiu y la magia de Estevão, el futuro blue ya está aquí. Y parece imparable. @mundiario