El Real Madrid aburre en Balaídos, pero sobrevive al Celta y mantiene viva LaLiga

Los jugadores del Real Madrid celebrando el 1-2. / @realmadrid
El equipo blanco supera al cuadro gallego con un final agónico.

El Real Madrid se negó a soltar la Liga en una noche áspera y cargada de tensión en Balaídos. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa, castigado por las bajas y obligado a recurrir a varios canteranos, encontró en el último suspiro un triunfo que mantiene viva la persecución por el campeonato. Federico Valverde apareció en el penúltimo minuto del descuento con un disparo desde la frontal que, tras desviarse en Marcos Alonso, terminó dentro de la portería para desatar la celebración blanca.

El partido fue más de carácter que de brillo. Con un once lleno de remiendos y sin un delantero claro, el Madrid sufrió para encontrar profundidad. Vinicius asumió gran parte del peso ofensivo, muchas veces en soledad, mientras Brahim intentaba abrir espacios en un equipo sin rematador fijo. En medio de ese contexto áspero, Aurélien Tchouaméni volvió a destacar como el gran eje del conjunto, confirmando un liderazgo que ha crecido a medida que las circunstancias lo han empujado al centro del mando.

El francés abrió el marcador en una jugada de estrategia tras un córner. El balón llegó desde la derecha y Tchouaméni, llegando desde segunda línea, conectó un disparo que golpeó en el poste antes de entrar. Durante muchos minutos el Madrid pareció controlar el encuentro con presión alta y posesiones largas, pero el Celta reaccionó con el empate de Borja Iglesias tras una jugada iniciada por Williot en la banda derecha.

A partir de ahí el duelo se volvió espeso, lleno de disputas en el centro del campo y escasas ocasiones claras. Courtois sostuvo al Madrid en un momento clave al detener un remate cercano de Williot y Balaídos llegó a saborear el triunfo cuando Iago Aspas estrelló un balón en el poste en la recta final. El encuentro también quedó marcado por la actuación del árbitro Díaz de Mera, muy discutido por un posible penalti no señalado al Madrid y por una falta previa revisada en el VAR que anuló otra acción polémica.

Cuando el empate parecía inevitable, el Madrid lanzó un último ataque cargado de canteranos y fe. El balón terminó en los pies de Valverde, que soltó un derechazo desde la media luna. El disparo se desvió en Marcos Alonso y descolocó al portero del Celta para sellar un triunfo agónico. No fue un partido brillante, pero sí uno de esos que sostienen una temporada. En noches así, el Madrid recuerda por qué nunca deja de perseguir. @mundiario