Lula no solo dispara contra Ancelotti, también contra los "extranjeros" brasileños

Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil. / @LulaOficial
El presidente opinó sobre el entrenador italiano y afirmó que el país cuenta con técnicos capacitados para liderar la selección con solvencia y experiencia.

Como era de esperarse, Lula no se mordió la lengua sobre uno de los temas más candentes de la actualidad: el fichaje de Carlo Ancelotti como seleccionador brasileño. El mandatario lanzó un mensaje llamativo con sus declaraciones, que, según él, no tienen un carácter xenófobo, sino que buscan valorar el talento local.  

"Honestamente, no tengo nada en contra de que un extranjero esté al mando de la selección nacional, pero hay entrenadores en Brasil que podrían dirigir al equipo." Dijo el presidente en unas declaraciones publicadas en diversos medios de todo el planeta.  

El mandatario no solo se refirió a la contratación del estratega italiano. Fue más allá y puso sobre la mesa una idea que, según él, podría mejorar el desempeño de la Canarinha en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026, donde Brasil marcha en el cuarto puesto, lejos de Argentina, la primera clasificada.  

"Le dije al presidente de la CBF que me gustaría hacer un experimento convocando a los mejores jugadores que terminaron el Brasileirão. Hagamos una convocatoria con los 22 mejores jugadores del campeonato a ver qué pasa. Creo que sería igual o mejor." Admitió. De aplicarse su idea, jugadores como Vinicius, Marquinhos, Raphinha, Rodrygo, Endrick o Savinho quedarían fuera de la convocatoria.  

¿Qué dice la historia?

Si tomamos en cuenta las palabras de Lula, al menos en el contexto de un Mundial, tendríamos que retroceder hasta Argentina 1978 para encontrar una selección brasileña compuesta solo por futbolistas que jugaban en el país.  

Por aquel entonces, el entrenador era el ya fallecido Claudio Coutinho. Entre las figuras estaban el capitán Rivelino, el mismo que brilló con Brasil en el Mundial de 1970 junto a Pelé. También destacaban Zico, Roberto Dinamita, Dirceu y el guardameta Emerson Leão.  

La selección brasileña tuvo un buen desempeño, alcanzando el tercer puesto en el torneo. Sin embargo, a partir de ese momento comenzó una travesía en el desierto que solo concluyó en 1994, gracias a dos ilustres "extranjeros", como dice Lula: Romario y Bebeto.

Estos dos grandes cracks del balompié, junto a otros destacados jugadores como Mauro Silva, Mazinho y Marcio Santos, fueron los pilares del tan anhelado tetracampeonato. @mundiario