Luis Rubiales sorprende a todo el mundo: "No voy a dimitir, iré hasta el final"

Luis Rubiales, presidente de la RFEF. / Twitter @Ellarguero
“No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir. Iré hasta el final”, exclamó el mandatario durante la asamblea extraordinaria celebrada este viernes en la sede de la RFEF. El Gobierno reaccionará.

¡Sorpresa! Luis Rubiales no renuncia en su cargo como presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y ante la asamblea extraordinaria ofrece explicaciones sobre su gesto obsceno tomándose las entrepiernas en la tribuna y el beso que le endosó a la jugadora Jenni Hermoso, el cual consideró espontáneo, mutuo y consentido. “No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir. Iré hasta el final”, exclamó el mandatario durante la asamblea extraordinaria celebrada este viernes en la sede de la RFEF. 

Rubiales comenzó la rueda de prensa ante sus colegas de la asamblea abordando su gesto en el palco durante un partido, en el que se agarró sus partes. "Quiero pedir perdón sin paliativos por un hecho que ocurrió en el palco cuando en un momento de euforia me agarré esa parte del cuerpo mirando a Jorge Vilda", expresó Rubiales. También extendió sus disculpas a la Casa Real por considerar el gesto poco apropiado.

El presidente de la RFEF también se refirió al beso que protagonizó con la futbolista Jenni Hermoso, describiéndolo como "espontáneo, mutuo y consentido". Explicó que el gesto surgió después de una interacción en la que Hermoso elogió su desempeño y le agradeció por su trabajo. Rubiales insistió en que el beso no tuvo connotaciones de deseo ni dominio, y criticó las interpretaciones mediáticas sobre el incidente.

Rubiales no escatimó palabras para expresar su percepción de estar siendo atacado por diversos sectores. Alegó que durante los últimos cinco años ha enfrentado un asedio mediático y político, y que se siente víctima de una "campaña de asedio" por parte de la prensa y otros actores poderosos. "Se me está intentando matar", subrayó, aludiendo a las acusaciones de agresión y vejación en su contra.

En medio de su defensa, Rubiales reconoció su error en algunos aspectos y señaló que está dispuesto a enfrentar los procesos legales que sean necesarios para defender su posición. Además, aplaudió a las mujeres asambleístas presentes y a su equipo de trabajo por haber contribuido al resurgimiento del fútbol en el país.

En cuanto a las presiones que afirma haber sufrido por parte de figuras como Javier Tebas, presidente de LaLiga, Rubiales aseguró que no se dejará amedrentar y que seguirá luchando por lo que considera justo. "Tebas y los de siempre han apretado mucho", señaló.

En conclusión, Luis Rubiales dejó claro que no renunciará a su cargo, defendió sus acciones en los recientes incidentes y reafirmó su compromiso de enfrentar las adversidades con determinación y valentía. Así, pues, Rubiales sorprendió a todo el mundo, cuando se esperaba que dimitiera, pero el Gobierno reaccionará desde su secretaría de Estado.

El trámite para la suspensión se iniciará a través del Consejo Superior de Deportes, que enviará a toda velocidad al Tribunal Administrativo del Deporte las denuncias contra el presidente de la Federación tras el beso no consentido a Jenni Hermoso. @mundiario