Lewandowski se aleja del Pichichi tras una noche errática en Cornellá

Robert Lewandowski, futbolista del Barça. / @fcbarcelona
El polaco no vivió su mejor jornada ante el Espanyol. Hansi Flick prefirió utilizar a Fermín en la recta final del encuentro.

Robert Lewandowski volvió al once titular tras superar su última lesión, pero el gol sigue dándole la espalda. Ante un rival propicio y con varias oportunidades claras, el delantero polaco volvió a quedarse seco. La realidad es que, a falta de pocas jornadas, el trofeo Pichichi se le escapa sin remedio.

En el minuto 13 ya tuvo su gran ocasión, tras una brillante combinación entre Pedri y Dani Olmo, pero su remate no encontró portería. En la recta final del primer tiempo, probó con un disparo más estético que efectivo. Voluntad no le falta, pero su olfato goleador ya no es el mismo de hace un año.

La decisión de Hansi Flick de sustituirle en el minuto 65 es sintomática. No es solo cuestión de descanso o planificación: Lewandowski ya no impone como antes. Su fútbol ha perdido impacto y la ansiedad por marcar empieza a condicionar su rendimiento. Su rostro al salir del campo lo decía todo.

El Pichichi, que hace apenas unos meses parecía objetivo factible, ahora es un espejismo. Con competidores más frescos y en mejor racha, el polaco no solo ha perdido ritmo, sino también la chispa en los metros finales. No es cuestión de números: es una sensación generalizada de que el ciclo puede estar llegando a su fin.

Lewandowski sigue siendo un gran profesional, pero su desconexión con el gol empieza a ser preocupante. El Barça le necesita en modo killer, pero su sombra es hoy más alargada que su figura. El Pichichi, salvo milagro, se le ha escapado y quedará en manos de Kylian Mbappé. @mundiario