Laporte y el reloj que amenaza su regreso al Athletic

Aymeric Laporte. / Instagram: alnassr
El central francés-español vive una pesadilla por un retraso burocrático.

El fichaje de Aymeric Laporte por el Athletic parecía un guiño perfecto al destino, pero el reloj jugó en contra. Los papeles remitidos por Al Nassr al sistema de la Fifa no llegaron a tiempo y ahora todo pende de un hilo. Una decisión administrativa puede echar al traste meses de negociación, ilusión y millones invertidos en recuperar al hijo pródigo de San Mamés.

Que este transfer en particular llegue tarde recuerda que, detrás de cada operación, hay un engranaje burocrático tan implacable como injusto. Laporte, que ya había abrazado el sueño de volver a casa, se topa ahora con la frialdad de los reglamentos.

Para el Athletic, la situación es cruel. Tras dos meses de tira y afloja, poner 10 millones de prima de fichaje y un contrato millonario sobre la mesa, todo puede quedar congelado hasta invierno. No hay mayor frustración para una afición que ver a su refuerzo estrella sentado en la grada por un retraso que nadie quiere asumir como culpa propia.

Quizás este revés contenga una lección

En un fútbol cada vez más dominado por operaciones exprés y cierres agónicos, las instituciones deben plantearse si vale la pena arruinar una operación deportiva por unos minutos. El aficionado paga el precio del espectáculo, y lo último que quiere es que los plazos burocráticos sustituyan a los goles.

Laporte, por ahora, es un jugador del Athletic atrapado en el limbo. Si la Fifa falla en contra, su regreso quedará en suspenso y la historia perderá fuerza en el relato romántico. Pero si se aprueba, su inscripción será vista como un triunfo contra el reloj, un gol marcado en el tiempo añadido que solo el fútbol puede regalar. @mundiario