Julián, Sorloth y un fichaje estelar: el cambio de sistema que planea Simeone
Cuatro años sin levantar un trofeo, ese es el tiempo que tiene la parroquia colchonera sin celebrar un título. LaLiga 2020-21 fue el último gran éxito colectivo del Atlético de Madrid y, desde entonces, Diego Simeone y el club no han encontrado la fórmula para replicarlo.
Se trata de una sequía sin precedentes desde que el técnico argentino llegó al banquillo del primer equipo en 2011, y que desde el verano pasado buscan revertir a golpe de talonario con una apuesta clara por futbolistas de corte ofensivo, en particular delanteros de élite.
Los primeros en llegar fueron Julián Alvarez y Alexander Sørloth. La apuesta de más de 100 millones de euros dio resultado, y como muestra de la confianza en ese modelo que busca potenciar la plantilla con goleadores más que otros puestos, como la defensa, durante el mercado que está en plena efervescencia se habla de fichajes de campanillas como los de Federico Chiesa, Darwin Núñez y, sorprendentemente, Viktor Gyökeres.
Cuando parecía que el vikingo sueco recalaría en la Premier League, llega el 2 de junio y nuevamente se encuentra en la órbita rojiblanca, o al menos así lo asegura Record. El conocido medio portugués informó que representantes del Atlético de Madrid negocian intensamente para cerrar un acuerdo con el Sporting de Lisboa que rondaría los 65 o 70 millones de euros.
¿Se avecina un cambio de sistema?
Durante buena parte de la campaña 2024-25, Simeone se decantó por un 4-4-2, pero no hay que olvidar que en un principio, en el estreno en LaLiga ante el Villarreal, dispuso de un 3-4-2-1 con Sørloth como nueve de área. Posteriormente, dio un carpetazo y dibujó el 3-5-2 en el debut como titular de Julián frente al Girona en el Metropolitano.
Aquel 3-0 parecía el camino a seguir; sin embargo, en la visita al Espanyol sorprendió a propios y extraños con el ultradefensivo 5-3-2, que solo le permitió rescatar un deslucido empate sin goles en la ciudad condal. Esto dio paso a la vuelta del 3-4-2-1 en la victoria a domicilio en San Mamés y, después, a otros cambios que derivaron finalmente en el clásico 4-4-2.
El 4-4-2 podría quedar en el pasado y dar paso a un plan ofensivo más propio del Real Madrid y del Barça en la última década. Esto marcaría un cambio respecto al estilo defensivo que caracterizó a Simeone en sus primeros años.
La clave está en la posición de Julián
Si finalmente llega Gyokeres y el deseo de El Cholo es alinear al par de escandinavos como referentes del área, entiéndase al sueco junto al noruego Sorloth, el rol de Julián Alvarez cambiaría. El argentino podría llegar al frente de ataque desde atrás como mediapunta, con posibilidades de caer por las bandas.
La idea no sería descabellada, ya que el campeón del mundo de Qatar 2022 ha sabido destacar jugando en una posición más retrasada o incluso como extremo, en particular por la izquierda, aprovechando así su poderoso y preciso disparo con la diestra.
Durante su etapa en el Manchester City se le recuerda en varias ocasiones ejerciendo como tal. Uno de los mejores momentos en la Champions League precisamente llegó cuando Pep Guardiola lo alineó como extremo en un duelo de octavos de final ante el FC Copenhague en Etihad Stadium en la campaña 2023-24.
Contra el cuadro danés ofreció un recital de fútbol, con cambios de ritmo, juego vertical, asistencias y un gol que sirvió para allanar el pase a cuartos. Además, durante los 90 minutos fue dueño absoluto de las jugadas a balón parado, algo que Guardiola aprovechó tanto como pudo desde que llegó procedente de River Plate.
¿El fin de la característica clásica del Cholismo?
Si algo ha fomentado Simeone a lo largo de su trayectoria como técnico del Atlético de Madrid ha sido la fortaleza defensiva. A lo largo de todo este tiempo, casi 14 años, el sello de distinción del equipo ha sido llenar espacios y presionar hasta la extenuación, convirtiendo cada partido contra ellos en una auténtica pesadilla. Grandes futbolistas como Arda Turan se hartaron de ello y, por eso, decidieron buscar, en su caso, sin éxito, un espacio más libre para mostrar su talento con el balón.
Sin embargo, en los últimos años, la efectividad de esta estrategia del Cholismo ha disminuido y, quizás en virtud de ello, el estratega ha decidido dar un volantazo y cambiar la hoja de ruta para buscar de nuevo la gloria en forma de títulos.
Posiblemente, estemos ante el fin de una filosofía futbolística en el Metropolitano, con un juego más ofensivo y con la concentración de talento que sea capaz de interpretar las nuevas directrices de un entrenador que probablemente entendió que hay otras formas útiles para llegar al éxito. @mundiario