Cinco jugadores que impactaron a todo el mundo con su súbito cambio de club

Robin van Persie (der.) cuando todavía jugaba para el Arsenal.
Robin van Persie (der.) cuando todavía jugaba para el Arsenal.

Como Antoine Griezmann han habido muchos más futbolistas que deciden cambiar de aires de un día para otro y sus salidas dejaron traumados a los equipos y aficionados.

Cinco jugadores que impactaron a todo el mundo con su súbito cambio de club

Antoine Griezmann se irá del Atlético de Madrid por la puerta de atrás y con modales no menos que cuestionables. La polémica fuga del delantero francés, no obstante, no es la primera de su tipo. Hay una larga lista de futbolistas que han hecho lo mismo, es decir salir huyendo de su club sin previo aviso para recalar en otro con el que ya estaban acordados los términos de su contratación. A continuación, cinco jugadores que ya se marcaron un Griezmann en su momento.

1. Luis Figo

El más emblemático de todos y también el único al que el cambio le cayó bien. El mítico jugador portugués se escapó del Camp Nou de la noche a la mañana para ir a recalar a nada menos que el Real Madrid. Su caso es especial porque se sabe que esta fuga fue debido a que el club catalán no lo valoraba como el Balón de Oro que era. Ese cariño sí que lo encontró en Florentino Pérez y su decisión de irse al Santiago Bernabéu lo llevó a conquistar dos títulos de liga y una Liga de Campeones. Figo acertó y su portazo todavía retumba en las oficinas del Barcelona.

2. Robin van Persie

Salió del Arsenal en 2012 rumbo al Manchester United en un intento desesperado por ganar trofeos. Es probablemente el peor de la lista pues lo único realmente importante que ganó fue una Premier League, justo en el último año de Sir Alex Ferguson al frente de los diablos rojos. De ahí en más ni van Persie ni el Manchester ganaron absolutamente nada, salvo un Community Shield (el equivalente a la Supercopa en Inglaterra). El delantero holandés hizo solamente una buena temporada en Old Trafford y tuvo otras dos muy discretas y terminó sin ninguna medalla. Van Persie pudo haber tenido ese mismo palmarés en Londres, es cierto, pero al menos ahí se hubiera ido como ídolo de la afición. En cambio, en Manchester acabó como acabó en sus estadísticas y se fue por la puerta de atrás rumbo al Fenerbache de Turquía, donde tampoco ganó nada. Terminó su carrera este pasado fin de semana en el Feyenoord de Holanda, también sin haber ganado nada. Su espantada, nuevamente, es de las peores en cuanto a consecuencias.

3. Mario Götze

Un caso muy especial. El jugador se fue al Bayern de Múnich en 2013, justo cuando el ogro bávaro se alistaba a jugar la final de la Liga de Campeones contra el Borussia Dortmund, el equipo al que pertenecía y que lo había formado desde su academia. El Bayern pagó su cláusula y se lo llevó contra disgusto de todo el entorno borusser. Götze se mantuvo cinco años en el Allianz Arena y nunca terminó de despegar. Su rendimiento fue tal que Joachim Löw no lo incluyó en el plantel que disputó el Mundial de 2018 en Rusia pese a que un gol suyo les había dado el trofeo cuatro años antes. Terminó arrepintiéndose y, con la cola entre las patas, se fue de vuelta al Dortmund, donde parece que vuelve a sentirse a gusto.

4. Santiago Solari

Llegó al Atlético de Madrid desde Argentina con la bandera de ser uno de los media puntas más prometedores de su generación. Llegó en enero de 1999 y al año siguiente el equipo descendió pese a sus seis goles y exhibiciones en 34 juegos de liga. Con el club en una crisis sin precedentes, a Solari no le tembló el pulso para dejar vendidos a todos e irse al Real Madrid, nada menos. En el club blanco ganó dos ligas y una Liga de Campeones, palmarés que podría justificar su decisión pero siempre a la sombra de Zinedine Zidane. No fue mala decisión, pero tampoco llegó a ser un referente de aquel equipo.

5. Neymar Jr.

Junto a la de Luis Figo, tal vez la mayor espantada que se ha visto. Neymar Jr. Llegó al Barcelona como el heredero de Lionel Messi en la carrera por ser el mejor del mundo. Hizo cuatro temporadas de buen nivel, consiguiendo un triplete en la 2014-2015. El chico estaba cumpliendo y pasando las expectativas pero no aguantaba seguir siendo el primero de a bordo y quiso convertirse en capitán de nave. Con una serie de polémicas, que incluyó una pelea con su compañero Nelson Semedo en un entrenamiento de pretemporada, el brasileño se despidió sin miramientos del equipo que lo encumbró en crack de talla mundial y se largó al PSG. Tras dos años en la Ciudad de la Luz, el rendimiento del jugador ha venido a menos y apenas se ha colgado un par de medallas domésticas, que en el caso de las dos Ligue 1 que tiene en su palmarés ni siquiera las puede considerar como sus logros pues el equipo las ganó sin su ayuda. París lo ha cambiado y pasó de ser el próximo Lionel Messi a la Kim Kardashian del fútbol. Pésima decisión. @mundiario

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