Japón medirá el estado de forma de la Brasil de Ancelotti

Carlo Ancelotti, nuevo seleccionador de Brasil. / @CBF_Futebol
Tras el 5-0 ante Corea del Sur, Vinicius, Rodrygo y Estevao quieren seguir brillando con goles y magia en el campo.

Este martes 14 de octubre (12:30 horas en horario peninsular español), Japón recibirá a la selección brasileña en el Estadio Ajinomoto, también conocido como Tokyo Stadium. Será el segundo amistoso de la Canarinha en su gira asiática, tras la contundente victoria por 0-5 frente a Corea del Sur.

El equipo dirigido por Carlo Ancelotti llega con confianza y ritmo, buscando cerrar su paso por Asia con otra actuación convincente. El duelo ante los nipones promete intensidad, buen fútbol y una nueva oportunidad para probar variantes de cara a futuras competiciones.

Brasil, con una ofensiva sólida liderada por el tridente Vinicius-Rodrygo-Estevao y un notable equilibrio táctico en su debut, buscará repetir la fórmula ante una selección japonesa reconocida por su disciplina y velocidad. Todo está dispuesto para un duelo vibrante entre dos estilos marcadamente distintos.

Rodrygo ante una nueva oportunidad de mostrar su mejoría

El jugador del Real Madrid no ha tenido el arranque de temporada que soñaba. Tras un cierre irregular el curso pasado y un verano agitado por rumores de salida, decidió quedarse en el Madrid para pelear por minutos, especialmente en la banda izquierda, donde Vinicius se ha consolidado como titular. Aunque los números no lo favorecen, el ex del Santos no baja los brazos y ha encontrado respaldo en alguien que lo conoce bien: Carlo Ancelotti.

El técnico italiano, ahora seleccionador de Brasil, guarda una historia especial con Rodrygo. Fue clave en las dos últimas Champions del Madrid, con goles decisivos ante el City que aún resuenan en el Bernabéu. Ancelotti es leal a quienes le han respondido en momentos grandes, y pese a las dudas del final de temporada, nunca dejó de confiar en él. Con la Canarinha, esa relación se ha fortalecido y las dudas se han disipado con rapidez.

Rodrygo se perdió las primeras convocatorias de Ancelotti, pero en su debut ante Corea del Sur brilló como mediapunta: doblete y MVP. Más allá del fútbol, ha compartido abiertamente sus momentos personales difíciles, agradeciendo a Dios, su familia y a Carletto por ayudarle a sanar. Hoy, tras superar la tormenta, se siente renovado. “Soy una nueva persona, un nuevo jugador”, dijo. Y si algo ha dejado claro, es que está listo para volver a iluminar el camino. @mundiario