Intento inaceptable y despótico de sacar de la parrilla televisiva al Chiringuito

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Colaboracionistas del show de Pedrerol haciéndole los coros. / RRSS

Un movimiento profundamente antidemocrático que confunde Churras con Merinas, pretende censurar con una campaña en las redes sociales al show que dirige y presenta Josep Pedrerol.

Intento inaceptable y despótico de sacar de la parrilla televisiva al Chiringuito

Durante las últimas semanas las redes sociales y especialmente twitter han estado pobladas de 'hashtags' mencionando a 'El Chiringuito de Jugones', programa dirigido por el que un día ejerció de periodista y hoy actúa de palmero de Florentino Pérez - Josep Pedrerol - al que acompañan cada noche de un grupo de tertulianos y colaboradores salidos los rincones más profundos de la Central Lechera. Incluso publicamos en este digital un artículo de Fonsi Loaiza en el que expresaba su opinión sobre la trama que subordina a unos cuantos mercenarios, no necesariamente porque estuviéramos de acuerdo, sino porque fue censurado en un medio de comunicación afín a los que criticaba.

Hoy, desde aquí abogo por no hacer lo mismo. El objetivo de esos tuits no es otro que sacar del mercado a la tertulia nocturna con motivaciones vagas y desacertadas que promueven la censura del espacio diciendo que denigra la profesión periodística, que transmite información falsa, que es parcial, y que promueve la violencia. Y nada de esto tiene sentido alguno. Me explico:

'El Chiringuito' no puede denigrar la profesión periodística (en especial la deportiva). Por un lado, porque la profesión se denigra a sí misma permitiendo que los directores de la Asociación que los defiende y debería regularlos sean asalariados de esos programas que deberían controlar. La Asociación Española de Periodistas Deportivos (AEPD) es lo más parecido al Consejo General del Poder Judicial: un ente politizado hasta el tuétano sin ninguna función más que evitar que se sancione al grupito que controla el sarao y llamar la atención de vez en cuándo como sucedió en el tema Dani Alves. Por el otro, nadie en el programa ejerce de periodista pese a que alguno pueda tener el título: los colaboradores de 'El Chiringuito' no rebajan a la profesión periodística sino a la especie humana en general, vendiendo la credibilidad que algunos tenían (y que otros ni han tenido ni tendrán) a precio de saldo y un poquito de repercusión de la mala. O sea que, a lo mejor, en vez de poner denuncias en la AEPD deberíamos poner una queja a la ONU.

En segundo lugar, 'El Chiringuito' tampoco transmite información falsa. Simplemente no transmite nada que pueda ser catalogado como información solo chismes, rumores, exclusivas con fuentes nunca reveladas y que nunca se cumplen, o puras invenciones. Salvo los más imbéciles de cada pueblo, que aparentemente son muchos, cualquier analfabeto que haya visto el programa tres veces sabe que está mucho más próximo a 'Sálvame' que a 'Informe Semanal'. Y como al 'Sálvame' se le ha de tratar. A nivel informativo es una absoluta nulidad. Quién venga pidiendo de un grupo de ultras a sueldo de Florentino que se pasan la tertulia mirando al móvil rigor, ética y comportamiento que respete los estándares profesionales de una profesión que no ejercen, es que está más trastornado que ellos. Si alguno de ustedes cree que alguna de las opiniones vertidas en las tres horas de programa tienen alguna credibilidad, el problema es suyo y posiblemente deba arrancarse la vida sin dilación. Hacerlos callar significa privar al mundo de la oportunidad de distinguir a un 'showman' barato de un periodista. Dejemos que muestren al mundo lo que son con absoluta libertad. 

También hay quien quiere acabar con 'El Chiringuito' porque dice que es parcial. Pues claro que es parcial, parcial hasta la nausea. Exactamente como la Secta, Telecinco, TVE1, El País, ABC y hasta 'Saber y Ganar'. ¿Acaso esperaban, que Florentino le pagase a esta caterva de mercenarios y analfabetos funcionales para que aplaudieran el tiki-taka? Vamos hombre, que ya somos mayorcitos. ¿Debemos cerrar Barça TV o 'El hormiguero' por los mismos hechos?

Y para terminar, es inaceptable que se acuse a un programa de televisión de fomentar la violencia. Ni a éste ni a ninguno. La violencia es parte de cada uno de nosotros, y me incluyo. Seamos francos: ¿a quién no le han dado ganas de matar a Roncero cuándo suelta sus incongruentes soliloquios a grito pelado?, ¿quién no ha deseado que Nacho Peña acabe como Pinochet o que Alfredo Duro infarte en uno de sus ataques de histeria sin desfibrilador cercano que pueda salvarle la vida?, ¿quién no ha soñado con Cristobal Soria agarrando a Quim Domenech por las piernas y usándolo como bate de beisbol para golpear la cabeza de Rafa Guerrero? Si reaccionas con odio en vez de tomarte a esta patulea de apesebrados a cachondeo, no te equivoques, la violencia es tuya y no de ellos, que la aprovechan como turbina para generar audiencia. Y este sentimiento violento puede ser incluso justificable por instintivo cuándo no se lleva a cabo el hecho, que todos somos humanos, pero 'El Chiringuito' puede solamente provocar acciones violentas en los televidentes cuyo nivel intelectual no permita controlar sus instintos más primitivos. Y pese a que una mayor parte de su audiencia esté en ese rango, no podemos culpar al programa de la estupidez de los que lo ven.

En definitiva, que tratar de censurar a un programa de televisión en el que Paco Buyo sienta cátedra, amigos, no puede ser más que un halago para ellos y un insulto para el que lo intenta vetar. Hagámonoslo mirar. @SirDanielC
 

> Este artículo también ha sido publicado en la web del autor http://bloggol.es

 

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