Insólito: Florentino vende al madridismo -que compra- la ilusión del éxito culé de Neymar

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Presentación de Luis Figo. / RRSS

Florentino hace uso de la pasta y de su prensa para mantener al madridismo hipnotizado ante la sucesión de ridículos propios y ajenos dentro y fuera del campo.

Insólito: Florentino vende al madridismo -que compra- la ilusión del éxito culé de Neymar

Desde antes de su llegada al Real Madrid, el Visir de Chamartín ha tenido también una parte de Rey Mago, de repartidor de ilusión. Los socios lo sentaron en su trono de la Castellana bajo la condición de que se trajera a la estrella de su máximo rival. Y no les defraudó. Florentino Pérez, que sabía que al madridismo le importaba más fardar que ganar, juró y perjuró en campaña que devolvería a la grandeza a un equipo que acababa de ganar la Champions League solo unos días antes. Y el aficionado blanco, que a juzgar por el perfil de la puerta 55 es pasional pero poco reflexivo consideró que la grandeza no era ganar la Champions, sino vender camisetas y tours por el estadio. 

Y Florentino ganó las elecciones, no sin sospechas de fraude en el voto por correo, y comenzó a repartir entre sus socios oro, incienso y mirra en forma de Figos, Zidanes y Ronaldos, estrellas del momento que pese a que no dieron todos los resultados esperados en forma de victorias, mantenían la popularidad del presidente a niveles de actor de Hollywood, mientras éste escondía sus fracasos deportivos tras la revista Forbes y la Universidad de Harvard, y construía un imperio mediático a golpe de talonario reclutando periodistas y medios de comunicación para la causa, que se encargaban de multiplicar exponencialmente cada victoria y minimizar hasta la invisibilidad cualquier fracaso deportivo.

"Prefiero pasar por necio o estúpido, con tal de que mis faltas me den placeres o ilusiones, que ser sabio a rabiar.", Horacio

Pero derrota tras derrota, azuzado por ACS - entidad que también dirige -, se vio forzado a dejar temporalmente las riendas del visirato y tras una ristra de presidentes temporales que finalizó con las elecciones ganadas por Calderón, convenientemente acosado por Florentino y su imperio mediático portada tras portada hasta que tuvo que dimitir para dejar paso - tras un gobierno de transición presidido por Vicente Boluda (el del chorreo del Liverpool)- a la vuelta del Visir, ante la euforia de un madridismo con memoria de pez, en unas elecciones contra uno de esos rivales ante los que marca Cristiano: ninguno.

Tras pedir perdón por los errores y volver a cometer los mismos, la situación de Florentino se vio agravada por el mejor equipo de la historia, que arrasa sin piedad desde la misma llegada de Pérez al palco. El presidente intenta tapar de nuevo el roto con el fichaje más caro de la historia en forma de Mister Portugal, con el mega-proyecto Santiago Bernabéu, y con la venta de trillones de camisetas allende los mares, con Mourinho, y con herederos de Zidane a diestro y siniestro, con la 'españolización' del equipo personificada en la Quinta de los Don Nadie (Isco, Illarramendi, Jesé, Morata y Carvajal). De nuevo carencia de títulos salvo por el atraco de la Champions de 2014 y una Liga. No había juego, ni estilo, pero mucho dinero y cada vez más prensa.

Y la pasta compró más ilusión. Tras traerse a Bale, llegó James - al que no conocía nadie hasta que la Caverna nos dejó saber que ganaría el Balón de Oro incluso antes que Jesé. 'Super Ancelotti' fue convertido en el 'vago de Carlo' 'on demand', y fue sustituido por el 'Genio táctico Benítez', que a los cinco meses y tras ser convenientemente vilipendiando por la prensa, fue traicionado por Zidane, ese entrenador sin licencia que descendió al Castilla, pero que a los 180 minutos de recoger el primer equipo de las manos del 'gordo psicópata' ya se había convertido en el mejor entrenador de la historia blanca, hasta que en los 90 siguientes empató en Sevilla. Y se acabó la ilusión, pero queda pasta y prensa. 

Y Florentino sabe como utilizarla para ilusionar de nuevo: con Pedrerol y colaboradores editorializando su habitual basura de ficción, con Inda soltando extractos bancarios, y con Lama buscándole piso a Neymar en Madrid al lado del restaurante Tatel, dónde según el comentarista de la Cope, cena los jueves con los amigos.

El bucle que mantiene a Florentino en el poder se repite una y otra vez a costa del delito de estupidez continuada del madridismo, que ve que su equipo no solo no gana, sino que hace el ridículo por doquier dentro y fuera del rectángulo, mientas se le hace la boca agua al imaginarse un nuevo caso Figo. Por muchos años. @SirDanielC

>Este post también ha sido publicado en la web del autor http://www.bloggol.es

 

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