La incógnita de Yeremay: una espera que desespera en Riazor
El Deportivo se enfrenta a una prueba de fuego ante el Huesca este domingo en Riazor. En el centro de todas las preocupaciones está Yeremay Hernández, cuyo estado físico mantiene en vilo a todo el deportivismo. Su talento y sus goles han sido un salvavidas esta temporada, y su ausencia sería un mazazo en un partido clave.
Las dudas sobre Yeremay son un quebradero de cabeza para Óscar Gilsanz, quien sabe que el canario es el hombre capaz de marcar diferencias. Con nueve goles en la temporada, su desborde y verticalidad son irremplazables. Sin él, el Deportivo pierde mordiente ofensiva y se expone a sufrir contra un Huesca que no regalará nada.
El técnico blanquiazul mantiene la esperanza, pero el reloj avanza y la incertidumbre sigue sin despejarse. El sábado en Abegondo será el día clave para tomar una decisión, pero lo que está claro es que sin Yeremay, el Deportivo tendrá que reinventarse. A estas alturas de la temporada, eso no es la mejor noticia.
La buena noticia es que Barcia y Obrador están listos para volver, pero en ataque, todas las esperanzas pasan por el crack canario. Si Riazor quiere ver un Deportivo con opciones de sumar los tres puntos, necesita a su mejor futbolista en el césped. Sin él, el camino hacia la victoria se vuelve mucho más empinado.
A falta de certezas, solo queda cruzar los dedos y esperar un milagro. Riazor quiere ver a Yeremay, el equipo lo necesita y alcanzar los objetivos de esta temporada pasan, en gran parte, por su talento. Ahora, todo está en manos de Dios, de su físico... y de la suerte. @mundiario