Historia de las mascotas de los Mundiales: Footix (1998)

Footix, mascota oficial del Mundial de Francia 1998. / RRSS
Footix, mascota oficial del Mundial de Francia 1998. / RRSS

Un alegre gallo fue la figura de la única edición de la cita internacional ganada, hasta ahora, por lo franceses.

Historia de las mascotas de los Mundiales: Footix (1998)

"Footix" fue la mascota oficial del Mundial de Francia 1998. Con el siglo XXI a la vuelta de la esquina, la estilizada figura de un gallo doméstico -creado por Fabrice Pialot-, se convertiría en la primera mascota de una época que estaba a las puertas. El ave surgió de un concurso entre los departamentos de diseño de mayor prestigio en el Francia, aunque sin denominación. Tras la creación de la imagen Footix, lo siguiente fue bautizarlo con un nombre que debía tener una pronunciación sencilla; las opciones fueron: "Gallik", "Houpi", Raffy" y, cómo no, "Footix". Este último arrasó en la votación de manera casi unánime, al recibir el 47% de un plebiscito realizado entre 18.500 franceses.

Footix supuso la continuación del concepto de un animal antropomorfo como emblema de una copa del mundo, una idea que empezó con "World Cup Willie" (1966) y retomaría "Striker" (1994), pero esta vez sin el atuendo de futbolista, lo cual -a su vez- implicó unva novedad. Nacido el 14 de julio de 1989, el moderno gallo modelaba los colores nacionales en su físico: azul, en el torso, rojo en la cresta y en la cola, y amarillo en el pico, además de tener grabada la consigna "France 98" en su busto.

¿Por qué la elección de un gallo? Recordemos, que este ave es uno de los símbolos de la nación gala, e incluso, está presente en el escudo de la selección francesa. Además, cabe destacar un juego de palabras en latín: el término "gallus" fungía tanto para describir a los galos, antiguos habitantes de lo que ahora es el país europeo, como para estos animales de corral. Asimismo, el nombre de "Footix" fue una combinación de dos conceptos: 'Foot' -por football (fútbol)- y el sufijo 'ix', por Astérix el galo, otro de los emblemas del país.

El colorido y simpático gallo tuvo bastante éxito en Francia, no sólo porque les dio la suerte de ganar el Mundial. Como mera curiosidad, el nombre de la que fue mascota oficial de aquella cita mundialista se ha convertido en todo un adjetivo en el país mediterráneo. El término sirve para designar a los clásicos aficionados de turno que sólo muestran júbilo en los grandes eventos o cuando el equipo de moda gana algún título, así como aquellos que asisten a los estadios más para criticar a su propio equipo que para alentarlo.

Retomando ese éxito de Footix en el país anfitrión, sus creadores afirmaron que, desde su primera aparición pública, tuvo una buena receptividad por parte de su gente. Recibieron al gallo bicolor con abundante cariño, pues su "fuerte, distintiva, alegre, atrevida y deportiva" personalidad les inspiraba confianza. @mundiario

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