Hansi Flick sobre el empate 2-2 ante el Celta: "jugamos realmente un mal partido hoy"

Una acción del partido entre el Celta y el Barça. / @fcbarcelona
Un partido controlado se convirtió en un drama tras la expulsión de Marc Casadó, dejando escapar dos valiosos puntos.

El Barça vuelve a fallar lejos de casa. En Balaídos, cuando parecía encarrilar el triunfo gracias a los goles de Raphinha y Lewandowski, llegó la expulsión de Marc Casadó para desestabilizar los planes de Hansi Flick. El Celta, espoleado por su afición, logró igualar con goles de Alfon y Hugo Álvarez en un final vibrante que mantiene viva LaLiga.

El arranque fue prometedor para los azulgranas. A pesar de las bajas importantes, el once diseñado por Flick funcionó bien en la primera parte. Raphinha aprovechó un pase de Koundé para abrir el marcador, demostrando su estado de gracia. Más tarde, Lewandowski amplió la ventaja tras una jugada de fe del brasileño, que robó un balón clave a Mingueza.

Todo cambió con la segunda amarilla a Casadó en el minuto 82, que dejó al Barça con diez. A partir de ahí, el equipo de Flick perdió el control. El Celta, liderado por un inspirado Hugo Álvarez, se lanzó al ataque y encontró el empate en los últimos minutos. Incluso Borja Iglesias estuvo cerca de culminar la remontada con un taconazo que rozó el poste.

Las reacciones de los protagonistas

El empate dejó sensaciones contradictorias para el Barça. Si bien mostraron destellos de buen fútbol y se mantuvieron competitivos a pesar de las circunstancias, la fragilidad en momentos clave volvió a pasar factura. Vigo, convertido en una fiesta navideña, se transformó también en un escenario de dudas para los culés.

Hansi Flick comentó: "No han sido solo diez minutos. Jugamos realmente un mal partido hoy". Por su parte, Marc Casadó también asumió su responsabilidad: "No es posible sustituir a un jugador después de ver una amarilla. Cometimos muchos errores y tuvimos falta de confianza con la pelota".

Gavi habló sobre un compañero: "Su mentalidad es buena para el equipo. Nuestro objetivo es que pueda jugar los noventa minutos, pero hay que ir paso a paso". Sobre una posible segunda amarilla a Gerard Martín, Flick concluyó: "No es mi trabajo".

Ahora, el Barça deberá analizar qué falló en Balaídos. La pérdida de dos puntos en un duelo que parecía sentenciado es un toque de atención para un equipo que aspira a todo esta temporada. La recta final de LaLiga será un auténtico desafío, y solo recuperando la solidez podrán volver a brillar con la fuerza que exigen los grandes retos. @mundiario