Hamilton logra la tercera victoria de la temporada en China con un tenaz Alonso tercero

Fernando Alonso celebra un sorprendente podio en China/Eurosport
Fernando Alonso celebra un sorprendente podio en China. / Eurosport

Fernando Alonso consigue el primer podium de la temporada para Ferrari con una soberbia estrategia, secundando al ya habitual doblete de Mercedes que no cede ni una vuelta.

Hamilton logra la tercera victoria de la temporada en China con un tenaz Alonso tercero

Tras cuatro carreras parece que está totalmente confirmado, la fórmula 1 de 2.014 es una competición de 22 monoplazas en la que sólo dos pueden conseguir la victoria. En lo que va de temporada los dos pilotos de Mercedes se han repartido el liderato en todas las vueltas de todas las carreras disputadas, en todas las poles, en todas las vueltas rápidas y por supuesto las victorias. La única esperanza para el resto de las escuderías es que se produzca un abandono, algo que sólo le ha sucedido a Hamilton en Australia.

Y eso que esta carrera parecía ponerse interesante, y es que Rosberg con problemas de comunicación con el Box durante todo el fin de semana salía desde la cuarta plaza, tras los chicos de la bebida energética. Mientras tanto Alonso desde la quinta plaza de la parrilla velaba las armas de su Ferrari sacando brillo a unas supuestas mejoras, que el undécimo puesto de Kimi no parecían demostrar.

Salida agresiva

Así al apagarse el semáforo se desató una estampida en la parrilla con Massa hiperactivo que salía desbocado, tropezando en su carrera con un fino Alonso. El asturiano sin hacer aspavientos pero sin levantar el pie, pasaba de la quinta a la tercera plaza, siguiendo muy de cerca de Vettel, al que no dudaría en enseñarle el morro en un par de ocasiones. ¿Hamilton? Bien gracias, su reino no es de este mundo, ni siquiera deja que le vean el casco en la salida.

Las primeras vueltas transcurrirían con una extraña calma, Alonso mantenía la tercera plaza con aparente facilidad a poco más de un segundo de Vettel, hasta que en la séptima vuelta empezaba a acusar desgaste en las ruedas. Se encendían las alarmas entre los ferraristas, hasta que en la siguiente vuelta todos los pilotos empezaban a quejarse de lo mismo. Así entre la vuelta diez y la doce se produciría el primer Pit Stop de todos los pilotos, en el que un error en Williams abocaría a Massa al último puesto. La verdad es que no todos pararon entre la 10 y la 12, Hamilton lo hizo en la 16, pero ya habíamos quedado en que no es de este mundo. Sin embargo Rosberg, que se acerca a los mortales de vez en cuando, volvía a acusar problemas de telemetría, por lo que su coche no enviaba datos a boxes. Así al alemán no le quedaba más remedio que transmitir por radio a su ingeniero los datos que le aparecían en el display del volante.

El milagro

Y es curioso, puede que sea cosa de Mattiazzi, la venganza China de la que avisó Alonso, o directamente que estábamos en Domingo de Resurrección, Ferrari ganó a Red Bull. Si amigos, eso que parecía que nunca podría suceder, algo para lo que nuestros ojos no estaban preparados e incluso ni siquiera nuestra mente. Ferrari hizo entrar a Alonso una vuelta antes que Red Bull a Vettel, y no contentos se marcaron un cambio de ruedas en 2,7 segundos, el resto cosa del de siempre que se marcó un vueltón, y “voilá” adelantamiento a Vettel para ver por primera vez en esta temporada a un Ferrari rodando segundo. Si segundo, ese que suele rodar lejos tras el primero, es decir Hamilton, al que posiblemente las ganas de participar del momento histórico le impedían separarse a más de 4 segundos en la vuelta 20, quería verlo con sus propios ojos por el retrovisor.

Y es que ese momento histórico dejó damnificados, Vettel que no era capaz de comprender que un Ferrari le ganase a Red Bull por estrategia, se lanzó a la caza del asturiano. El resultado fue contundente, destrozó sus ruedas en cuatro vueltas, cuando deberían durar 22. Así tanto Rosberg como Ricciardo lograrían adelantarle, éste último tras un sainete de comunicaciones con el box, para ver si le daban permiso. Mientras tanto Alonso mantenía la segunda posición con una contenida sangría de tiempo con Rosberg, que lograba acercarse a poco más de un segundo. Los chicos de Ferrari envalentonados, trataron de darle la misma medicina que a Vettel, metiendo a Alonso en box en la vuelta 34 para su último Pit. Y es que los muchachos parecían enrachados, soltando al asturiano tras solo 2,8 segundos de detención. Rosberg entretenido con los botones del volante para saber si tenía combustible y batería, esperaría a la 38.

Rosberg no cree        

Así en la vuelta 38 Alonso recuperaba la segunda plaza lanzado hasta el final de carrera en una huida hacia delante al encuentro del destino. Por detrás Rosberg, que ya parecía haberle cogido el truco a eso de pilotar y jugar al “Candy Crush” en el volante, conseguía encontrar al fin el botón del “modo vuelo” del Mercedes, y recortaba a ritmo de un segundo por vuelta. En la 43 le daba caza al asturiano sin tiempo a disfrutar el momento del milagro ferrarista, casi teniendo que dar un volantazo en la recta para no llevárselo por delante. Y es que el Mercedes en “modo vuelo” corre un poquito más que el Ferrari en recta, un poquito que implica que cuando Alonso llegó a la frenada de final de recta, Rosberg ya salía de la curva, “cositas”.

El final de carrera dejaría momentos de tensión con Ricciardo empeñado en seguir el ejemplo de Rosberg, recortando casi un segundo por vuelta a Alonso. El asturiano espoleado, teñía de morado sus parciales, consiguiendo contener la sangría cuando el australiano había reducido a cinco segundos la desventaja, lo que sería suficiente para llegar a meta sin grandes sufrimientos.

El sainete

Y es que finalmente el sufrimiento sería menor de lo esperado, y es que el milagro que se estaba viendo en China con Ferrari tenía a todo el mundo estupefacto. Hasta el punto de que el comisario encargado de ondear la bandera a cuadros no aguantaría la tensión del momento, mostrándola una vuelta antes del final. Un despiste que dejaría descolocado a Hamilton, que no lograba entender que si había ganado, sus mecánicos no lo celebrasen en el muro. Así, y tras preguntarse si es que ya no tenía amigos en el equipo, iniciaría una intensa comunicación con el muro, para saber si en China tras el 54 no venía el 55. Finalmente la FIA, en virtud del reglamento actual, reduciría la duración de la carrera de 56 a 54 vueltas, dando como resultado final la posición de los vehículos al paso por meta en dicha vuelta. No generaría grandes cambios al final, bueno sí, a Kobayashi no le serviría de nada el sprint para cazar y rebasar a Bianchi en la vuelta 56, pero como son pobres, para la FIA no cuentan.

Primeras heridas

La carrera deja algunas conclusiones interesantes, a Mercedes hasta lo que no funciona le sale bien. Hamilton gana sin despeinarse, bueno sí un poquito, pero es porque con su nuevo corte de pelo es complicado usar casco. Rosberg consigue remontar al segundo puesto al mismo tiempo que llega al nivel 100 del “Candy Crush” es posible que en Barcelona pruebe a hacer una vuelta marcha atrás. En el grupo de los “normales” Ferrari sale reforzada al lograr un tercer puesto realista, a base de esfuerzo, pilotaje y estrategia, algo que se supone en la Scudería. La parte buena es que han acabado a 25 segundos de Hamilton, y 8 de Rosberg (en Barheim cedieron 28 en sólo 11 vueltas). La mala es que Raikkonen que acusaba “una combinación de diversos factores negativos” llegaba octavo a 58 segundos del asturiano. En Red Bull Ricciardo sigue demostrando que es australiano pero no Webber (por cierto, podio en su estreno con Porsche en Interlagos), mojándole de nuevo la oreja a un Vettel muy contrariado. Y es que el alemán sigue mirando con melancolía el dedo índice de su mano derecha, aquel que no dejaba de aparecer el año pasado y que este año parece condenado al ostracismo. Los medianos como Force India y Williams se mantienen con solidez en los puntos, pero parecen perder el extra del principio de temporada. En Mclaren corren muy malos tiempos, se comenta que había temor por compartir fila con Ron Dennis en el avión de vuelta a casa, Tras el doble abandono de Barheim, hoy los dos monoplazas se han quedado fuera de los puntos pasando la vergüenza de ser doblados por la cabeza de carrera.

En tres semanas la competición vuelve a Europa, abandonamos los amplios circuitos asiáticos para llegar a las “ratoneras” europeas, con primera parada en el abrasivo Montmeló. Es posible que haya un reequilibrio de fuerzas, ya que los motores quedarán eclipsados por la aerodinámica, el chasis y la capacidad de tracción. Además en la cita catalana las escuderías anuncian agresivos paquetes de mejoras, y tras la carrera habrá dos nuevas jornadas de test, por lo que muchas cosas pueden cambiar… del tercer puesto hacia atrás, claro.

Resultado del GP de China
1º Louis Hamilton (Mercedes)
2º Nico Rosberg (Mercedes)
3º Fernando Alonso (Ferrari)
4º Daniel Ricciardo (Red Bull)
5º Sebastian Vettel (Red Bull)
6º Nico Hulkenberg (Force India)
7º Valtteri Bottas
8º Kimi Raikkonen (Ferrari)
9º Sergio Pérez (Force India)
10º Daniil Kvyat (Toro Rosso)
11º Jenso Buton (Mclaren)
12º Jean Eric Vergne (Toro Rosso)
13º Kevin Magnussen (Mclaren)
14º Pastor Maldonado (Lotus )
15º Felipe Massa (Williams)
16º Esteban Gutierrez (Sauber)
17º Jules Bianchi (Marussia)
18º Kamui Kobayashi (Caterham)
19º Max Chilton (Marussia)
20º Marcus Ericsson (Caterham)

 

Hamilton logra la tercera victoria de la temporada en China con un tenaz Alonso tercero
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