El futuro del Barcelona: sin estadio ni fichajes
No sabemos a ciencia cierta si Joan Laporta se presentó a las últimas elecciones con una hoja de ruta definida o está basando su mandato en el libre albedrío dando palos de ciego. Realmente lo que parece es lo segundo, donde nadie a su alrededor parece querer trabajar mucho tiempo a su lado y su único objetivo parece intentar salvaguardar su imagen sin importar para nada la imagen del club.
Entre dimes y diretes la directiva azulgrana ha conseguido con su gestión, nada más y nada menos, que dejar a su equipo sin estadio para la segunda mitad de la temporada europea y sin los fichajes que se hicieron en verano. Todos sabemos la precaria situación en la que estaba el club cuando entró Joan Laporta, pero es complicado gestionar peor determinados problemas.
Estadio. Laporta prometió estar jugando en el nuevo estadio estas navidades y ya hemos comprobado que eso no ha sido posible. El retraso en las obras del Nou Camp Nou es patente, pero ese no sería el problema más grave. El dilema surge en Europa, ya que por compromisos del Ayuntamiento de Barcelona, Montjuic no estará disponible para el cuadro culé. Se estima que las obras del Nou Camp Nou estén finalizadas para febrero, el mismo mes donde el Barcelona debería informar a la UEFA de cuál será su estadio, siempre y cuando acceda a las eliminatorias entre los ocho primeros y se libre de disputar los dieciseisavos de final de la Champions.
Cautelarísima. El Barça se encomienda al Consejo Superior de Deportes para que pueda dar luz verde a las inscripciones de Dani Olmo y Pau Víctor. El conjunto culé ha decidido pedir la cautelarísima, y no la cautelar, para tener una respuesta lo antes posible. La entidad blaugrana tramita de urgencia esta petición al CSD al considerar que el daño es inminente para los jugadores.
Parece que el Barcelona depende de terceros para solucionar los dos problemas más graves que tiene ahora mismo sobre la mesa, con la sombra de una moción de censura a Joan Laporta en el horizonte. @mundiario