Si el fútbol español tolera las fechorías de Tebas no puede considerarse una cosa seria

Javier Tebas y Ana Botín. / Mundiario
Javier Tebas y Ana Botín. / Mundiario

¿Se imagina alguien que el presidente de la patronal bancaria española tuviese a un hijo en el consejo de un banco pequeño y que él mismo le ofreciese servicios de asesoramiento? El presidente de la máxima competición de fútbol profesional baraja abandonar su cargo, según la Cope. Tiene sentido.

Si el fútbol español tolera las fechorías de Tebas no puede considerarse una cosa seria

José María Roldán Alegre es, desde 2014, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), la patronal de la banca, donde el peso del Banco Santander es decisivo. De hecho, los estatutos de la AEB establecen en su artículo 16 párrafo 3º que su presidente será “presentado de forma consensuada por los cinco bancos con mayor volumen de activos que hayan nombrado vocales en el consejo”, y que “su designación corresponderá a la asamblea general” de la AEB. El Santander es uno de esos cinco grandes bancos.

Desde 2013, Javier Tebas ejerce el cargo de presidente de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, también conocida como LaLiga, tras ser reelegido para un tercer mandato hasta el año 2024. Su principal patrocinador es el Banco Santander.

Ni José María Roldán ni Javier Tebas ocupan sus cargos por representar a alguno de los miembros de sus patronales. Es decir, sobre el papel son profesionales independientes; no trabajan, por tanto, al servicio del BBVA o del Real Madrid, por poner un par de ejemplos para cada uno de ellos.

Supongamos ahora que José María Roldán coloca a un hijo suyo de asesor o secretario del consejo de un banco pequeño español, al que además le ofrece sus propios servicios como asesor. Una vez publicada la noticia de semejante fechoría, que obviamente Roldán nunca cometerá, ¿se imaginan cuántos segundos, a lo sumo minutos, tardaría en dejar su despacho de la Torre Espacio en el Paseo de la Castellana de Madrid? Eso sería así, ipso facto, porque la banca en España es una actividad controvertida, a veces incluso impopular, pero con unos mínimos de seriedad y rigor. Ni siquiera haría falta que interviniesen el Banco de España o el Banco Central Europeo. Tampoco el Gobierno. Menos aún el Banco Santander.

Ahora veamos qué sucede con ese mismo supuesto aplicado a la realidad en LaLiga. Javier Tebas, presidente de una de las patronales más mediáticas de España en el mundo, tiene a un hijo colocado en un equipo de LaLiga, el Fuenlabrada, y por si fuese poco él mismo pidió 130.000 euros por asesorar al Fuenlabrada durante dos años a finales de 2018, según cuenta con todo lujo de detalles el periodista Gonzalo Cortizo en el periódico digital elDiario.es. Varias horas después de darse a conocer semejante noticia, Javier Tebas sigue en su despacho de la calle Torrelaguna de Madrid, Real Madrid y Barcelona se han comido el sapo, también sus restantes asociados a LaLiga, y la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, principal partner de Javier Tebas, hace que la cosa no va con ella. Tal vez porque, conocedora del percal, siempre mandó a hacerse las fotos con Tebas a subordinados suyos.

El fútbol –en su origen un deporte noble– dio lugar a una pasión compartida por millones de personas e incluso constituye hoy en día una actividad con peso real en el PIB de España. Mueve miles de millones de euros y da empleo a casi 200.000 personas. Pero con cosas como estas de Javier Tebas el fútbol español demuestra que no es una cosa seria y que el Banco Santander está financiando una cosa que no es seria.

Veremos cómo reaccionan los chinos y los que ponen el dinero para televisar los partidos... Más tarde o más temprano, estas cosas que a veces se hacen en España terminan pagándose. Caras. @mundiario

Si el fútbol español tolera las fechorías de Tebas no puede considerarse una cosa seria
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