El funeral del Papa provoca un serio dolor de cabeza al Inter antes de la Champions
La muerte del Papa Francisco ha trastocado por completo el calendario de la Serie A, provocando reacciones divididas. La decisión del Gobierno italiano de suspender toda actividad deportiva el sábado, día del funeral, ha sido recibida con respeto, pero también con preocupación por parte de algunos clubes, como el Inter.
El foco de la polémica ha sido el Inter-Roma, un choque con aroma de final anticipada por el título. Los nerazzurri pidieron disputar su partido el sábado por la noche para tener más margen de recuperación antes del crucial enfrentamiento con el Barcelona en Champions. Sin embargo, la derogación no fue aceptada, generando malestar.
Desde el punto de vista institucional, era comprensible priorizar un evento de la magnitud del funeral papal. Pero la falta de flexibilidad con un club que se juega media temporada en Europa vuelve a poner en cuestión la sensibilidad del fútbol italiano para con sus representantes internacionales.
La Serie A arrastra una vieja costumbre de improvisación y calendarios inestables. Situaciones como esta reabren el debate sobre si existe una verdadera coordinación entre los organismos deportivos y el Gobierno para anticiparse a circunstancias extraordinarias sin perjudicar la competitividad.
Más allá de la polémica, lo cierto es que el fútbol italiano vuelve a mostrarse tensionado entre tradición y modernidad. Respeto al Santo Padre, sí. Pero también claridad en los criterios y un sistema que no penalice a quienes pelean por llevar el nombre del Calcio a lo más alto en Europa. @mundiario