Florentino recibe el respaldo que impulsará más la influencia del Bernabéu

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. / Grok
El proyecto comenzó con un presupuesto de 66 millones en 2024 y debería estar totalmente listo antes del Mundial 2030.

La futura estación de metro Bernabéu avanza a toda velocidad hacia su inauguración prevista para 2027. Así lo anunció José María García, viceconsejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras madrileño, tras supervisar unos trabajos que llevan en marcha desde febrero de 2024 y que cuentan con una inversión de 66 millones de euros. La remodelación convertirá el actual acceso al estadio en un gran nodo de movilidad, diseñado para soportar la enorme afluencia de aficionados que se concentra en los encuentros del Real Madrid y en los grandes eventos que acogerá el coliseo blanco.

De acuerdo al artículo publicado por Laura Martin Sanjuan en el diario As, el calendario tiene una fecha simbólica: 6 de marzo, coincidiendo con el 80º aniversario del estadio y los 125 años del Real Madrid. La estación, inaugurada en 1982 con motivo del Mundial y originalmente llamada Lima, cambia ahora de nombre para adaptarse al nuevo branding del coliseo blanco. Más que un simple lavado de imagen, será una auténtica metamorfosis urbana destinada a responder al crecimiento deportivo y comercial de la zona.

El avance de la obra, que ya alcanza el 35%, confirma una ampliación monumental. La futura estación pasará de 4.843 metros cuadrados a unos 12.400, multiplicando por tres su capacidad operativa. La estimación de 34.000 pasajeros en días de encuentro refleja la necesidad de un espacio más amplio y moderno, clave también para la logística del Mundial 2030, donde el Bernabéu será uno de los escenarios principales de la competición.

Una mejora total 

El proyecto integra las mejoras más avanzadas del Metro de Madrid: accesos inteligentes, tornos de última generación, venta automatizada, plena accesibilidad y un despliegue de 12 ascensores panorámicos y 24 escaleras mecánicas conectadas directamente al andén. Desaparecen los pasillos estrechos y surge un vestíbulo amplio, con visión vertical sobre niveles intermedios y una experiencia más fluida para miles de usuarios en tránsito cada semana.

Además, la estética será un guiño permanente al Real Madrid: historia, trofeos, iconografía y narrativas vinculadas al club vestirán los espacios interiores. Aun así, la estación podrá adaptarse para eventos deportivos internacionales, reforzando su papel como nodo estratégico de movilidad. Madrid se prepara así para un futuro en el que el transporte, la arquitectura y el deporte se entrelazan en una misma obra emblemática. @mundiario