Ferran desata la tormenta en La Cartuja y salva al Barça del naufragio final

Los jugadores del Barça en plena celebración de un gol. / @fcbarcelona
El equipo de Hansi Flick mantiene el liderato, Lamine reina por dentro y el atacante valenciano reclama el trono del gol.

El Barça  vivió una tarde de tormenta futbolística que pudo convertirse en desastre sobre el césped de La Cartuja. El líder pasó del 1-5 al 3-5 en un tramo final de pura desidia que casi alimentó una remontada épica del Betis, capaz de reengancharse con orgullo y empuje. Pero antes de la angustia hubo exhibición: Ferran Torres completó un hat-trick sideral en apenas media hora, Roony firmó su primer gol como azulgrana y Lamine transformó un penalti discutido. De la tormenta a la niebla, el Barça sobrevivió porque había construido suficiente ventaja antes de dormirse.

La puesta en escena del equipo de Flick recordó por momentos al campeón que arrasó el año pasado: vertical, contundente y con una pegada descomunal. El Betis atacó sin miedo, golpeó primero con Antony y obligó a reaccionar de inmediato. Pero la réplica fue una avalancha. Ferran, feroz en el área, remontó en dos minutos tras combinaciones profundas desde la derecha. A partir de ahí, el Barça gobernó con autoridad gracias al impacto de Lamine por dentro y la inspiración de Roony. El sueco, instalado en la banda, dejó destellos de enorme talento y firmó una diana impresionante.

La novedad táctica fue el rol de Lamine como mediapunta, con una libertad de movimientos que evocó al mejor Messi bajando a la frontal. Desde ahí generó ventajas constantes, conectando con Pedri y rompiendo por dentro, mientras Roony castigaba una defensa bética desbordada. Rashford también fue protagonista en sus carreras y centros, especialmente en la acción que desembocó en el penalti revisado por el VAR y transformado con sutileza por el propio Lamine. El 1-5 parecía definitivo y el Barça respiraba, pero la lectura final demostró que nada estaba cerrado.

El tramo final destapó la peor versión azulgrana: relajación, pérdidas y desconexiones impropias del líder. El Betis, orgulloso, encontró aire con un cabezazo de Diego Llorente en un córner y más tarde, con el penalti de Cucho tras una acción impropia de Koundé. En un abrir y cerrar de ojos, La Cartuja imaginó lo imposible. Flick agitó el banquillo, entraron Bernal, Frenkie y Jofre, pero el daño defensivo ya estaba hecho. Una noche que debía ser plácida se convirtió en un recordatorio peligroso: la Liga no perdona la complacencia.

mclave positiva, el Barça suma tres puntos de oro, mantiene la cima y sigue encontrando nuevas soluciones ofensivas sin exigir a Lewandowski. Ferran pide galones con actuaciones que recuperan su mejor versión; Lamine confirma que su destino está en el eje; Roony apunta a futura estrella y Bernal dejó otra exhibición silenciosa. Flick sabe que el proyecto sigue creciendo, pero también que la autocomplacencia puede costar caro en noches de tormenta. Sevilla fue aviso y bendición. El líder ganó, pero aprendió. @mundiario