El ex entrenador del Real Oviedo asume las riendas de la selección de Serbia

Veljko Paunovic, entrenador de fútbol. / @FSSrbije
La Federación serbia le entrega a Paunovic una misión casi imposible rumbo al Mundial 2026.

Poco le duró la aventura en el paro a Veljko Paunovic. El conocido trotamundos de los banquillos vuelve al frente de una selección que lo vio triunfar en categorías inferiores. Serbia lo llamó tras la dimisión de Dragan Stojkovic y el exentrenador del Real Oviedo dijo sí sin preguntar por salario ni condiciones. Un gesto que la Federación ha usado como símbolo del nuevo espíritu que necesitan para seguir creyendo en el Mundial 2026.

El desafío es mayúsculo. Serbia es tercera en el Grupo K con 10 puntos, por detrás de una Albania que suma 11 y de una Inglaterra ya clasificada con 18. Solo vale recuperar la segunda plaza que da acceso a la repesca. Todo se decidirá en dos duelos sin margen al error: Wembley ante los ingleses y Leskovac frente a Letonia. Mientras, Albania se mide a Andorra y vuelve a verse con Inglaterra.

Desde la Federación insisten en que su continuidad no dependerá de estos partidos, pero su capacidad para encender a un vestuario apagado será clave. Paunovic regresa con el reto de motivar, ordenar y competir desde el primer minuto. “No nos rendiremos mientras quede una mínima posibilidad”, aseguran desde Belgrado, conscientes de que el tiempo es el rival más feroz.

Paunovic ya sabe lo que es escribir capítulos históricos para Serbia. En 2015, condujo a la Sub-20 hacia un título mundial inolvidable, doblegando a Brasil en la final y descubriendo al planeta a nombres como Milinkovic-Savic y Rajkovic. Ese recuerdo es hoy una fuente de esperanza: si alguien conoce la receta del milagro, es él.

Serbia vuelve a confiar en un técnico que combina sentimiento nacional, disciplina y ambición. El país se asoma al abismo, pero también a una oportunidad irrepetible. Paunovic regresa como capitán de una selección que necesita creer de nuevo. Y cuando la fe se convierte en fútbol… todo puede pasar. @mundiario