En Europa ni dulce ni salado, solo amargo

Una acción del partido entre el Athletic y el Manchester United. / @athleticclub
El Barça empató 3-3, el Betis ganó 2-1 y el Athletic cayó 0-3, dejando al fútbol español con incertidumbre, pues los tres equipos ven peligrar su futuro europeo.

El sueño del fútbol español y de sus seguidores es tener representación en cada uno de los torneos donde hay equipos en liza. Sin embargo, tras la jornada en Champions, Europa League y Conference, la ilusión parece haberse desvanecido. El Barça, que confiaba en un triunfo seguro tras su victoria en la final de la Copa del Rey, se enfrentaba a un mermado Inter de Milán que venía de perder tres partidos consecutivos y, de paso, el liderato de la Serie A.

La sorpresa llegó entonces: un sufrido 3-3. De no ser por Lamine Yamal, el conjunto de Hansi Flick estaría, en este momento, con los dos pies fuera de la máxima competición, algo que, en el caso del Athletic, parece ser aún más probable, tras el duro baño de agua fría sufrido en San Mamés a manos del Manchester United.

Los pupilos de Ernesto Valverde también parecían tenerlo todo a favor: su fiel afición animando en el estadio donde precisamente se jugará la gran final del torneo, ante unos alicaídos Red Devils que vienen de capa caída en la Premier League, son ahora mismo decimocuartos, con 10 victorias, 9 empates y 15 derrotas. No obstante, los dirigidos por Rúben Amorim lograron un gran resultado en el País Vasco, aprovechando un mal partido de su adversario, un arbitraje polémico y destacadas actuaciones de jugadores que han tenido una temporada difícil, como Casemiro, autor del 0-1 con un remate de cabeza, y Manuel Ugarte, con dos asistencias, quienes fueron clave para dejar prácticamente fuera de combate a los Leones de Ibaigane.

Victoria cerrada del Betis

La única satisfacción parcial para el balompié nacional llegó desde el Benito Villamarín. El Real Betis logró imponerse por un ajustado 2-1 ante la siempre complicada Fiorentina, un resultado que mantiene abierta la eliminatoria. A pesar de la incertidumbre, el conjunto verdiblanco dejó una mejor impresión que su rival. Isco, en un estado de forma excepcional, se convirtió en el motor del equipo, marcando el ritmo del partido tras un inicio discreto. Su creatividad fue clave en varias ocasiones de peligro, aunque una desconcentración defensiva permitió el gol de los italianos, obra de Luca Ranieri en el minuto 73.

Ahora solo queda esperar los partidos de la próxima semana, que sin duda traerán fuertes emociones. Lo que queda claro, pase lo que pase, es que el fútbol europeo sigue mostrando su imprevisibilidad y exigencia, donde pequeños detalles pueden definir el destino de un equipo. Por este tipo de detalles es que los títulos conseguidos por el Real Madrid y el Sevilla en los últimos tiempos, sin olvidar la Europa League del Villarreal, tienen tanto mérito. Ganar en competiciones europeas no suele ser producto del azar, sino la consecución de una serie de factores que no suelen estar alineados siempre.

Con la próxima ronda en el horizonte, los clubes aún tienen margen para cambiar su suerte y seguir luchando por la gloria. La afición espera con ansias el desenlace de estos enfrentamientos, cargados de emoción y drama, elementos esenciales de estas competiciones. @mundiario