Escándalo en Old Trafford: expulsión insólita y derrota del United
El encuentro entre el Manchester United y el Everton dejó una de las imágenes más desconcertantes de la temporada. Gueye fue expulsado por golpear a su compañero Keane en una acción incomprensible, desatando protestas y caos en el campo. El United, lejos de reaccionar ante la ventaja numérica, cayó en un juego lento y previsible. Old Trafford observó incrédulo cómo su equipo perdía impulso en un duelo clave.
Antes de la expulsión, el Everton ya mostraba una sorprendente determinación para alejarse de la zona baja. El equipo visitante tomó la iniciativa y mantuvo el control en los primeros minutos. La lesión temprana de Coleman y el episodio de Gueye añadieron dramatismo a un inicio inesperadamente accidentado. Sin embargo, la reacción del United fue mínima y sin claridad.
Everton aprovechó el desconcierto del rival y encontró el gol antes de la media hora. Dewsbury-Hall condujo una jugada individual que terminó con un potente disparo cruzado imposible para Lammens. El tanto silenció Old Trafford y reforzó la confianza visitante. El United necesitó varios minutos para recomponerse y volver a acercarse al área rival.
Las oportunidades locales llegaron, pero sin precisión. Dorgu y Diallo fallaron en momentos clave, mientras Fernandes obligó a Pickford a volar en una de las atajadas de la noche. La frustración crecía entre los aficionados, que veían cómo el equipo desperdiciaba ocasiones claras. Everton, en cambio, aplicó paciencia y contención en cada posesión.
Tras el descanso, Amorim buscó soluciones con Mount, pero el United siguió chocando contra un Pickford inspirado. Zirkzee estuvo cerca del empate con dos potentes remates de cabeza que el portero inglés repelió magistralmente. El final del partido dejó al United desesperado y a su hinchada hundida. Everton celebró su tercera victoria en Old Trafford desde el inicio de la Premier, un triunfo tan extraño como valioso. @mundiario