Vitor Roque brilla en Palmeiras mientras el Barça lamenta los problemas de Lewandowski
En el fútbol hay errores que tardan en notarse… y otros que explotan en la cara de inmediato. El caso de Vitor Roque pertenece sin dudas al segundo grupo. El Barça apostó por él, pero jamás le dio el espacio que necesitaba para explotar. Hoy, lejos de Barcelona, el brasileño se convierte en uno de los delanteros más determinantes del continente.
Mientras en el Camp Nou se busca desesperadamente el gol perdido, en Palmeiras celebran al joven de 20 años que decide eliminatorias en Copa Libertadores. Su potencia, su agresividad y ese instinto asesino dentro del área son exactamente lo que Flick añora para un ataque sin Lewandowski ni recambio garantizado.
Roque fue víctima del cortoplacismo culé. Llegó como promesa de futuro, pero se marchó sin siquiera tener presente. Entre cesiones, tironeos económicos y dudas deportivas, el Barça dejó escapar a un jugador que nunca debió quitarse esa camiseta. Hoy Palmeiras celebra… y en Barcelona se lamentan, especialmente con un Lewandowski que se acerca a los 38 años y arrastra los inevitables achaques de la edad.
El golpe no solo es deportivo: también económico. Su valor se dispara a cada gol en Brasil, mientras el club azulgrana asume que dejó escapar un diamante justo cuando la reconstrucción exigía futbolistas jóvenes y con hambre. Un fallo estratégico que puede perseguir al Barça durante años.
Vitor Roque es el recordatorio constante de que el talento no espera. De que las apuestas hay que sostenerlas, no soltarlas en el primer tropiezo. El brasileño representa lo que el Barça perdió: presente y futuro en una sola pieza. Y ahora, desde la distancia, solo queda mirar y lamentarse. @mundiario