Te explicamos por qué el dominio de Brasil en la Copa Libertadores es incontestable

Los jugadores de Botafogo celebrando uno de los goles ante el Peñarol. / @libertadores
El talento y rendimiento de los clubes brasileños sobre sus rivales quedó plasmado en los partidos de ida del torneo.

"¿Esto es la Copa Libertadores o el Brasileirao?", fue la pregunta que se hizo Emiliano Hernández Pereyra, un creador de contenido en TikTok. El joven uruguayo expresó esta duda tras conocerse los resultados de los partidos de vuelta entre Atlético Mineiro vs. River Plate (3-0) y Botafogo vs. Peñarol (5-0).

Ambos equipos brasileños prácticamente aniquilaron a sus rivales, dejando casi sentenciadas sus respectivas series de cara a los duelos de vuelta, que se disputarán la semana próxima en Argentina y Uruguay.

Para entender el dominio brasileño en este torneo, basta con revisar las finales desde 2017. La única vez que un equipo del Brasileirao no estuvo presente fue en 2018, cuando River y Boca se enfrentaron por la supremacía continental en un partido histórico disputado en el Santiago Bernabéu.

Desde entonces, Brasil ha impuesto un dominio que promete perdurar, impulsado por la capacidad económica de sus clubes. No se trata solo del valor que otorga Transfermarkt, sino de la facilidad que tienen para repatriar figuras brasileñas y atraer jugadores extranjeros, seducidos por salarios inalcanzables en otras ligas sudamericanas.

Ejemplos recientes son los fichajes de Memphis Depay y Luiz Henrique. El delantero neerlandés recaló en Corinthians tras salir del Atlético de Madrid, firmando un contrato de 7 millones de dólares. Por su parte, Luiz Henrique, figura de las eliminatorias mundialistas y del duelo ante Peñarol, dejó el Betis para unirse al Botafogo por 16 millones de euros, lo que generó al club español una ganancia de casi 6 millones.

Este tipo de operaciones son prácticamente imposibles en otros países del continente, donde los fichajes suelen ser de buenos jugadores que buscan dar el salto a Europa, revalorizándose primero en uno de los grandes de sus respectivos países, o de jugadores veteranos que regresan para cerrar su carrera, como Arturo Vidal en Colo Colo, lejos de los sueldos que percibieron en Europa.

Lo dicho antes, salvo una sorpresa mayúscula o milagro, todo apunta a que Atlético Mineiro y Botafogo se enfrentarán en la gran final de Copa Libertadores de América, el 30 de noviembre, en el Monumental de Núñez en Buenos Aires. Queda claro que en Sudamérica, hoy por hoy, el poder económico pesa más que la historia y la mística de los clubes. @mundiario