Doha se rinde a Alcaraz y Sinner: el murciano avisa del peligro del cuadro ATP 500
Doha presume de cartel de lujo: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner son la gran atracción del ATP 500, convertidos en el duelo que el tenis moderno vende como clásico inmediato. La baja de Djokovic por fatiga dejó aún más protagonismo a su rivalidad.
La puesta en escena fue total. Alcaraz y Sinner compartieron sesión de fotos con Medvedev y coincidieron en la cena oficial presidida por Nasser Al-Khelaifi. Doha no es solo un torneo: es un escaparate diseñado para el espectáculo.
La posibilidad de una final entre ambos, la primera del año y la novena en su historial, es el gran sueño del torneo. Alcaraz lo admite: “Sería increíble. Son los partidos que la gente quiere ver”.
El murciano, sin embargo, no se confía. Reconoce que cada rival estudia su juego y llega con un plan para tumbarlo. “Muchos intentan alcanzarme”, dijo, consciente de que ser el objetivo exige máxima concentración.
Por eso insiste en mejorar siempre. “Todavía veo debilidades en mí”, confesó. Su hambre sigue intacta: Doha no es exhibición, es otro capítulo en la batalla por sostener el trono frente a Sinner… y frente a todos. @mundiario