Destitución de Jorge Vilda: El primer damnificado del tsunami en la RFEF
El mundo del fútbol español se encuentra en estado de conmoción tras la destitución de Jorge Vilda, el exitoso entrenador de la selección femenina de fútbol de España, quien llevó al equipo a la gloria al ganar el Mundial Femenino el pasado agosto. Pedro Rocha, presidente interino de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), anunció esta sorprendente decisión, que ha dejado perplejos a muchos seguidores del deporte.
La noticia llega en medio de un auténtico tsunami en Las Rozas, la sede de la RFEF, desatado por dos eventos que han sacudido los cimientos del organismo rector del fútbol español. El primero de ellos fue el beso no consentido de Luis Rubiales, entonces presidente de la RFEF, a Jennifer Hermoso, una de las estrellas del equipo femenino, durante la ceremonia de premiación del Mundial Femenino 2023. Este gesto generó una ola de críticas y controversia en el mundo del deporte.
Pero el escándalo no terminó ahí. En una asamblea extraordinaria de la RFEF, Luis Rubiales pronunció un discurso agresivo en el que anunció que no dimitiría a pesar de la presión y las críticas que enfrentaba. Esta declaración causó un profundo malestar en el seno de la organización y dejó en claro que la crisis estaba lejos de resolverse.
Jorge Vilda, quien había sido elogiado por su exitoso desempeño al frente del equipo femenino, se convirtió en el primer damnificado de esta situación tumultuosa. En una breve reunión con Pedro Rocha y la vicepresidenta de Igualdad, Vilda fue informado de su destitución. El motivo, según las declaraciones de Rocha, son "cambios estructurales". Sin embargo, Vilda expresó su perplejidad y desacuerdo con esta decisión.
En una entrevista posterior, Vilda manifestó su confusión ante su cese: "Estoy todo lo bien que se puede estar tras ser campeonas del mundo y estar renovado y hoy ser cesado injustamente. Tengo la conciencia tranquila. No he entendido mi cese. No me lo esperaba. Al final siempre te queda la ilusión, me motivaba mucho estar en los Juegos Olímpicos de París".
Una de las críticas que enfrentó Jorge Vilda fue su aplauso al discurso de Luis Rubiales en la mencionada asamblea extraordinaria. Ante esto, el entrenador quiso aclarar su posición: "Lo primero que quiero dejar claro es que jamás aplaudiré nada machista y que vaya en contra del feminismo. Esa asamblea no sabía muy bien a qué iba, pensaba que iba a una dimisión. En ese momento hace público que me está renovando y reconociendo mi trabajo. También aplaudo una gestión. Desde que empezamos en 2018 no se me ha dicho no a nada, eso es lo que aplaudo. Cuando sales haces una reflexión y piensas que no hubiese aplaudido algunas cosas".
Respecto al beso de Rubiales a Jennifer Hermoso en pleno acto de premiación, Vilda optó por no emitir un calificativo y se desentendió de la situación: "En directo no lo vi. Luego, cuando vi las imágenes, pensé que era un gesto impropio. En el viaje de vuelta hablé con algunas jugadoras, pero no con Jenni. En ese viaje ya se olía que algo estaba pasando. Yo soy seleccionador, los temas de comunicados y de salir o no salir no es cosa mía".
La destitución de Jorge Vilda marca un giro inesperado en la historia reciente del fútbol femenino español y plantea interrogantes sobre el futuro del equipo en un momento en el que debería estar enfocado en la preparación para los Juegos Olímpicos de París 2024. El tumulto en la RFEF continúa y queda por verse cómo se resolverán los problemas que afectan al fútbol femenino en España. @mundiario