El Dépor enfrentará al Eldense intentando romper con la maldición del gol en Riazor

Imanol Idiakez, entrenador del Deportivo. / rcdeportivo.es
Idiakez enfatiza la necesidad de comenzar a sumar puntos en casa y se muestra optimista respecto a la falta de contundencia ofensiva.

El Deportivo de La Coruña enfrenta una etapa crucial en su campaña, y su técnico, Idiakez, no oculta la importancia de empezar a sumar en casa. “En Riazor tenemos una deuda y hay que resolverla ya”, afirma, apelando al apoyo de la afición para afrontar un reto difícil. Con un equipo rival bien trabajado, la unión entre los jugadores y la hinchada será fundamental para lograr la victoria.

A pesar de la falta de goles, Idiakez mantiene la calma. Asegura que el fútbol es caprichoso y que, aunque han creado ocasiones, el acierto en la definición llegará. “Estamos en el buen camino y se trata de acertar”, expresa, confiando en que los resultados positivos pronto seguirán a las buenas actuaciones.

El entrenador también menciona la necesidad de ajustar el juego en el área. Reconoce que la actuación de los porteros rivales ha sido notable, pero no pierde la fe en la capacidad ofensiva del equipo. “No tengo ninguna duda de la capacidad que tenemos”, añade, subrayando el compromiso del grupo para mejorar cada día.

Idiakez defiende la importancia de adaptarse a diferentes estilos de juego. A pesar de no lamentar el juego sin posesión, cree que ser versátil es clave. “Una de las cualidades es ser capaz de manejar diferentes registros”, señala, destacando que la capacidad de transición del equipo puede ser letal si el rival se atreve a atacar.

Con un calendario que ofrece oportunidades, el Deportivo busca revertir su suerte. La confianza de Idiakez en sus jugadores y el apoyo incondicional de la afición en Riazor podrían ser la clave para cambiar la dinámica y comenzar a sumar de manera regular. La meta es clara: transformar las sensaciones en resultados y dejar atrás la deuda acumulada. @mundiario