El Dépor estaría a punto de dejar ir a uno de sus goleadores: ¿acierto o error catastrófico?

Escudo del Deportivo de La Coruña. / @rcdeportivo
Existe la posibilidad de que llegue dinero fresco al club para afrontar nuevos fichajes: sin embargo, cabe preguntarse: ¿es necesario vender a Iván Barbero?

El Deportivo de La Coruña está sumido en su reconstrucción con la mirada puesta en lograr una de las plazas que dan el ascenso a Primera División la próxima temporada. Uno de los nombres propios de este proceso es el de Iván Barbero. Según informa Dxt Campeón, el almeriense negocia con el Raków Czestochowa polaco, en una operación que parece avanzada y que, a juicio de la periodista Zeltia Regueiro, es lógica para ambas partes.

La razón no sería otra que el futbolista de 26 años nunca llegó a asentarse como pieza angular del ataque blanquiazul, algo que lo llevaría a alejarse de Riazor para poner fin a su ciclo en el club después de 60 partidos oficiales, 18 goles y 7 asistencias desde que llegó procedente del Osasuna en 2023.

Y ciertamente, los números le dan parte de la razón a la comunicadora, como lo explica ella en sus propias palabras: “Disputó más partidos esta temporada en Segunda (37, por 23 el año anterior). No obstante, fue suplente en más ocasiones (18 duelos, por solo seis el curso pasado), aunque en el cómputo global jugó más de inicio (19 este curso por 17 la temporada anterior).”

¿Vale la pena dejarlo marchar?

Con solo un año más de contrato, Iván Barbero representa esa figura del delantero intermitente: goles puntuales, entrega indiscutible, pero sin continuidad real. Su principal problema fue la llegada de Zakaria Eddahchouri.

El fichaje del neerlandés ha terminado por restarle protagonismo y, pese a disputar más partidos esta temporada, su impacto ha menguado. Que equipos como el Legia o el Motor Lublin hayan tanteado su situación demuestra que aún hay mercado para su perfil, pero en el nuevo proyecto no parece que vaya a tener oportunidad de mostrar su talento, por mucho que su bagaje goleador le permitiese convertirse en el segundo máximo realizador del equipo, justo detrás de Yeremay.

Sin embargo, me permito tomar una frase célebre del mítico Johan Cruyff para explicar lo que quiero decir: "El dinero debe estar en el campo, no en el banco." Ojalá así sea, sin importar si Barbero se queda o se marcha. Si continúa, que siga demostrando el instinto goleador que posee; pero si se va, ojalá que Fernando Soriano invierta sabiamente ese dinero en un refuerzo que verdaderamente ayude a la causa deportivista.

Ojo, si me preguntan, yo me quedaría con el futbolista. Al fin y al cabo, esos goles —que no son pocos— que ha marcado a lo largo de su trayectoria en el club podrían resultar mucho más valiosos en la búsqueda del ascenso que los 700.000 euros que pondrían sobre la mesa los interesados en el fichaje del almeriense. @mundiario