El Dépor tiene que resurgir a partir de 2025
La goleada encajada contra el Mirandés dejó una herida en el orgullo del Deportivo, pero también una oportunidad para resetear. Diez días de desconexión servirán para aliviar el sabor amargo y preparar una cuesta de enero que promete poner a prueba su temple y ambición.
En enero, el Dépor se enfrentará a un calendario complicado, con dos desafíos consecutivos a domicilio. Primero, una visita a La Rosaleda, donde el Málaga ha encontrado estabilidad tras semanas en la cuerda floja. Posteriormente, un duelo frente al Burgos, rival directo que ya les adelantó en la tabla con un triunfo reciente ante el Tenerife. Estos encuentros marcarán el ritmo del inicio de la segunda vuelta.
El descanso navideño, sin embargo, no será un periodo de relajación completa. La eliminación de la Copa del Rey permitirá a los blanquiazules centrarse únicamente en la Liga. Óscar Gilsanz, consciente de las críticas tras el último partido, según informa As, apostará por un regreso ordenado y con miras a corregir errores. La apertura del mercado de fichajes también añade expectación al devenir del equipo.
El desafío de enero no termina con los partidos fuera de casa. La vuelta a Riazor, prevista para el 26 contra el Levante, será crucial para reforzar la confianza. Todo ello mientras el conjunto coruñés sigue pendiente del partido aplazado ante el Tenerife, cuya fecha aún no está confirmada. El equipo sabe que cualquier descuido puede costar caro en esta etapa decisiva de la temporada.
El Deportivo se juega mucho en las próximas semanas. La plantilla y el cuerpo técnico tienen ante sí un reto que exigirá esfuerzo, concentración y el compromiso de todos para devolver al equipo la fuerza que sus aficionados esperan. ¿Será enero el mes del resurgir blanquiazul? Solo el tiempo lo dirá, pero el camino ya está marcado. @mundiario