Los delirios del presidente al final del camino
Esta semana la noticia no estaba en el campo de King Abdullah de Arabia Saudí, sino en el palco. El sorprendente sí del CSD al Barcelona tras la cautelarísima, dejó a todos un poco descolocados. A todos menos a Joan Laporta, que se dedicó a hacer peinetas e insultar al personal en los prolegómenos de la primera semifinal de la Supercopa del Rey. Esta actitud, para nada representativa del club que preside, deja entrever la clase de dirigente en que se ha convertido el bueno de "Jan" y el tipo mandato que lleva en su segunda etapa como presidente. Se encontró un club en ruinas y está intentando reflotarlo sin mirar para nada en el futuro de la entidad y en salir lo más ileso posible de una legislatura que le empieza a quedar muy grande, y no solo por las actitudes que ha tenido últimamente.
El caso Olmo/Pau Víctor ha llegado al estado y parece que empieza a convertirse en un peligroso juego de rojos y azules, donde los despachos ya sabemos que tienen colores, pero esperemos que el césped siga siendo verde y blanco. El juego de bandos e ideologías se ha abierto de par en par, donde los intereses de unos pocos marcan el futuro de muchos, y entre esos muchos se encuentra nuestro tan amado fútbol. Mientras tanto Joan Laporta celebra como sobresaliente la recuperación de una de las muchas asignaturas que tiene pendientes como presidente culé.
¿Cuándo dará la cara? Lo peor de todo esto es que ha utilizado a todo tipo de trabajadores del club para que den la cara por él y por su gestión. Primero fue Ronald Koeman cuando no había dinero, después Xavi con las palancas y ahora Flick con las inscripciones de Olmo y Pau Víctor, sin contar todo tipo de directivos y dirigentes que han tenido que salir a la palestra a recibir preguntas que iban directas a su presidente.
Laporta aseguró que cuando hubiese contestación del CSD comparecería para dar explicaciones. Pues parece que será este próximo martes cuando el mandatario culé se explique sobre este y otros temas el martes a las 10:00h en la Ciudad Deportiva Sant Joan Despí.
Parece que el CSD ha salvado otro match-ball del presidente camino a la moción de censura. El barcelonismo empieza a cansarse de la palabrería barata de su presidente y mucho culé empieza a verlo cada vez menos salvador y más usurpador. Veremos si lo que empezó con una lona en la Castellana, no acaba con el bueno de "Jan" en la lona. @mundiario