Del dedo en el ojo de Mou al puñetazo a Rajoy... menudas risas, ¿verdad botarates?
Siempre habrá descerebrados que hagan chistes sobre situaciones lamentables para justificar la violencia. Pero todavía es peor quien las ríe o no dependiendo de quienes sean los protagonistas.
Hace cuatro años José Mourinho, siendo entrenador del Real Madrid, protagonizó uno de los incidentes más deplorables que se han visto en la historia del deporte, como fue agredir a Tito Vilanova, segundo entrenador del Barça, metiéndole un dedo en el ojo al finalizar un partido de Supercopa de España jugado en el Camp Nou.
Esa acción que tenía que haber supuesto para el técnico portugués una durísima sanción por parte de los organismos deportivos disciplinarios, así como la expulsión inmediata de un club del prestigio del Real Madrid, fue castigada con dos partidos de suspensión y con Florentino Pérez colocándose de perfil para no enfrentarse a su entrenador.
A los pocos días en el estadio Santiago Bernabéu, con el presidente madridista en el palco, se consumó la tropleía cuando se consintió la presencia en la grada de una pancarta en la que se podía leer 'Mou, tu dedo nos señala el camino'. Esa misma pancarta también fue exhibida y jaleada por varios periodistas de pandereta, encuadrados en la llamada caverna o central lechera, en 'Punto Pelota', un programa de televisión de dudoso gusto.
Y qué decir del famoso tuit – por vomitivo - del juntaletras Miguel Serrano quien desde su cuenta @latigoserrano tuiteó: "Muy mal Mourinho no por meterle el dedo al tal Vilanova, sino por EQUIVOCARSE DE ORIFICIO. Seguro que en otro, al Tito le habría gustado", en lo que se podría considerar un monumento al mal gusto.
Hace unos días en plena campaña electoral un joven de 17 años agredió a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, dándole un puñetazo en toda la cara. Un acto violento ante el que tampoco caben medias tintas. La violencia se condena siempre, venga de donde venga y la cometa quien la cometa. No hay violencia mala o buena dependiendo del sujeto que la practica ni de la víctima que la sufre. En este caso también se sucedieron en las redes sociales chistes y gracietas de la más baja estofa.
Un país condescendiente con la violencia es un país enfermo. Hace cuatro años Mourinho agredió a Vilanova porque no fue capaz de ganarle sobre el terreno de juego. Este domingo quien quiera derrotar a Rajoy deberá hacerlo con votos en las urnas. Y tanto en el deporte como en la política, siempre es deseable que el perdedor felicite al ganador y que éste sea generoso a la hora de administrar su victoria. @AleguimaD