¿Debe irse ya Tino Fernández, esperar a las elecciones de junio que propone Lendoiro o aferrarse al sillón?

Clarence Seedorf y Tino Fernández. / RCD
Clarence Seedorf y Tino Fernández. / RCD

La situación deportiva del club blanquiazul es desesperada y exige recuperar el liderazgo, como intenta Clarence Seedorf, el nuevo entrenador.

¿Debe irse ya Tino Fernández, esperar a las elecciones de junio que propone Lendoiro o aferrarse al sillón?

El Deportivo de La Coruña afronta un futuro incierto. ¿Debe irse ya Tino Fernández, esperar a las elecciones de junio que propone el expresidente Augusto César Lendoiro o aferrarse al sillón?

La situación deportiva del club blanquiazul es desesperada y exige recuperar el liderazgo, como intenta Clarence Seedorf, el nuevo entrenador. Pero más allá de la Liga, junio podría ser el mes clave, si se convocan unas elecciones con juego limpio. La marcha de Tino Fernández a día de hoy supondría descabezar –aún más– el club.

Un problema añadido, muy evidente, es la grave la división de la grada, que con Augusto César Lendoiro siempre había permanecido unida. "Y más si se trata de acallar subiendo la megafonía al terminar el encuentro para que no se escuche la petición de dimisiones", comenta un accionista del club afín al anterior presidente. "Si Tino persevera en esa actitud, conseguirá que los gritos se produzcan durante el partido y eso afectará a los jugadores", advierte.  

La mejor salida para el Deportivo sería el anuncio de la convocatoria de elecciones para junio, a fin de tranquilizar así a los deportivistas insatisfechos con la errática gestión de Tino Fernández, a quien solo se le reconocen algunas tareas llevadas a cabo en materia de marketing, decoración y finanzas. Sería la mejor manea de que unos y otros pensasen solo en la salvación del descenso, que está muy complicada.

A Tino Fernández también le cabe la opción de tratar de unificar el sentir deportivista mediante un gesto con los lendoiristas, sin descartar la hipótesis de una especie de gobierno de concentración

A Tino Fernández también le cabe la opción de tratar de unificar el sentir deportivista mediante un gesto con los lendoiristas, sin descartar la hipótesis de una especie de gobierno de concentración. Algo de eso ya había insinuado el exconsejero Fernando Vidal en su despedida. El momento es límite y de ahí que se necesiten medidas excepcionales.

Lo peor puede estar por llegar

Según ha sabido MUNDIARIO, lo peor está por llegar el próximo año, incluso manteniéndose el equipo en Primera. Resulta que casi todo el dinero está comprometido con la actual plantilla, que ha demostrado no estar al nivel de la Primera División pero que es la que acumula más años de contrato.

Las fuentes consultadas por este periódico indican que solo quedaría pendiente la diferencia entre el coste de Lucas Pérez –si no continúa– y los nuevos gastos por traspasos del portero ucraniano Maksym Kova y Diego Rolán, aparte de sus fichas. Además, habría que considerar posibles incrementos en las fichas de todos los jugadores con contrato en vigor.

El tope salarial del Deportivo de La Coruña es de 40,7 millones de euros, el decimotercero de la Liga, a solo 200.000 euros del Celta de Vigo, que tiene una plantilla equilibrada y lucha por entrar en Europa.

La falta de transparencia del Deportivo impide conocer qué sucede realmente con las llamadas opciones de compra obligatorias. MUNDIARIO intenta saber hasta dónde llegan y cuáles se han puesto ya en marcha y cuántas están todavía pendientes para la próxima temporada. Están pendientes las de Rolán y Maksym Kova si el Deportivo se mantiene, pero no se sabe qué pasa con las de jugadores como Carles Gil o Adrián. Tampoco está claro qué sucede con unos cinco o seis millones de euros que, según algunos medios locales, se consideran adicionales a los 40,7 millones iniciales de tope salarial. Son datos que, además de interesar a los accionistas del Deportivo, suscitan el interés de Abanca, la entidad financiera que apoya al Deportivo de La Coruña. @mundiario

¿Debe irse ya Tino Fernández, esperar a las elecciones de junio que propone Lendoiro o aferrarse al sillón?
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