Compañeros con cuentas pendientes en la tercera semana del Giro
La historia tiende a repetirse, sobre todo en el ciclismo, donde el ego y la gloria pedalean en paralelo. Isaac del Toro y Juan Ayuso son dos talentos que, aunque visten el mismo maillot del UAE Team Emirates, pueden terminar disputándose algo más que la maglia rosa: el liderazgo moral de una escuadra que se juega el Giro de Italia en su tercera y decisiva semana.
Las referencias son claras. Cunego y Simoni en 2004 dejaron cicatrices en el Saeco por priorizar la ambición personal sobre el plan colectivo. Y más sangrante aún fue el desencuentro de Roche y Visentini en 1987, donde el desacato interno acabó con traición y lágrimas. En ambos casos, compañeros terminaron como adversarios, desafiando la jerarquía impuesta desde el coche del director.
Hasta ahora, Ayuso y Del Toro han convivido con respeto y un discurso común: el líder es Juan, pero Isaac viste de rosa y se le respeta. Pero el Giro no se gana con palabras, sino con piernas, estrategia y hambre. Y si algo ha demostrado Del Toro es que tiene los galones para luchar, aunque eso signifique cruzar caminos con su propio equipo.
Matxin, el mánager del UAE, insiste en la unidad. Pero el ciclismo es el deporte de las sorpresas y las tensiones contenidas. Un mal día de Ayuso, un ataque de un rival, una escapada mal medida… y todo puede cambiar. No sería la primera vez que el guion se reescribe en la alta montaña y donde antes hubo armonía, brota la lucha fratricida.
Por ahora, reina la cordialidad. Pero mientras el Giro ruge, la memoria colectiva recuerda que dos hombres con un mismo destino no siempre llegan juntos. Y en la cima, sólo hay sitio para uno. La carretera dictará sentencia, como siempre lo ha hecho. @mundiario