Los Celtics de Hugo González rompen una impresionante racha de los Pistons
El sueño histórico de los Detroit Pistons se detuvo en el corazón de Boston. El equipo llegaba con 13 victorias consecutivas, igualando sus míticas marcas de 1989-90 y 2003-04, temporadas que terminaron en anillo. Sin embargo, la ansiada decimocuarta no llegó ante unos Celtics que desactivaron a Detroit en un final dramático del torneo de la Copa NBA. El 117-114 deja a los de Monty Williams con sabor amargo y la sensación de una oportunidad perdida.
El partido fue una montaña rusa de emociones: 19 cambios de liderazgo, 11 empates y un ritmo infernal que mantuvo al TD Garden en ebullición. Los Pistons dominaron el rebote con una autoridad aplastante, pero Boston respondió desde el perímetro con un 46,5% en triples que terminó marcando la diferencia. En ese escenario emergió un nombre propio: Derrick White, decisivo en los últimos minutos con 11 puntos que inclinaron la balanza. Su actuación fue un recordatorio de su crecimiento y de su peso actual en la rotación verde.
Detroit, aun lejos de su mejor versión, tuvo en Cade Cunningham a un líder colosal. El base firmó 42 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias, llevando a los Pistons a competir hasta el último suspiro. Pero el destino fue cruel: con 115-112, Cunningham recibió una falta que los árbitros señalaron como acción de tiro. Encestó los dos primeros tiros libres y falló el tercero, un error que resultó letal. Pritchard capturó el rebote y Boston remató el encuentro desde la línea de personal, dejando sin margen para la épica visitante.
Hugo González, la promesa española, actuó como especialista defensivo ante Cunningham y cumplió con solvencia en sus siete minutos en pista. Para los Celtics, Jaylen Brown volvió a ser referencia ofensiva con 33 puntos, impulsando la quinta victoria en seis partidos de un equipo que mantiene su etiqueta de aspirante. Mientras, los Pistons deberán olvidar rápido la decepción y centrarse en su último duelo del grupo: ganar a los Magic para seguir vivos en el torneo.
En el fondo, no hay tragedia posible para una franquicia que hace dos temporadas acumulaba 28 derrotas seguidas, la peor marca de su historia. Hoy, con un 15-3 espectacular, Detroit se ha reinventado desde la competitividad y el carácter. La derrota duele porque interrumpe una racha legendaria, pero confirma algo igual de valioso: estos Pistons han vuelto, compiten como los grandes y no tardarán en recuperar la senda de las victorias que los ha devuelto a la élite del Este. @mundiario