El Celta ya mete miedo fuera de casa: tres triunfos seguidos antes de desafiar al Bernabéu
El Celta ha encontrado su hábitat lejos de Balaídos. El equipo de Claudio Giráldez firmó en Mendizorroza su tercera victoria consecutiva como visitante, algo que no lograba desde la temporada 2017-18 con Juan Carlos Unzué al mando. Tras vencer a Osasuna y Levante, un penalti ejecutado con elegancia por Iago Aspas decidió un duelo frío y cerrado en Vitoria, situando a los celestes en una dinámica ilusionante que los deja con 16 puntos.
La primera parte fue un bostezo sin sobresaltos. Ni Celta ni Alavés lograron activar a sus delanteros y apenas se pisaron las áreas. Coudet apostó por un tridente poderoso con Toni Martínez, Mariano y Boyé, pero sus apariciones fueron aisladas. La única acción reseñable llegó en un disparo desviado de Toni, mientras Jonny Otto quedó condicionado por una amarilla tempranera que limitó su agresividad en cada duelo.
Tras el descanso, el Celta dio un paso al frente. Moriba y Durán comenzaron a encontrar líneas de pase y el Alavés empezó a sufrir. De esa insistencia nació la acción clave: Sivera derribó a Aspas dentro del área y el capitán asumió la responsabilidad. Con su habitual sangre fría, engañó al guardameta y firmó un 0-1 que premió el mejor tramo de los vigueses en todo el encuentro.
El gol abrió un escenario de ida y vuelta. Aleñá, Boyé y Mariano rozaron el segundo en varias transiciones, mientras que la entrada de El-Abdellaoui multiplicó las opciones del Alavés por la banda izquierda. Sivera evitó el 0-2 y los locales amenazaron con el empate, pero el Celta supo resistir con orden, compromiso y mucho oficio en un final que exigió concentración máxima a cada línea.
La victoria en Vitoria alimenta la mejor racha celeste lejos de Galicia en años. El siguiente reto no será menor: visitar el Santiago Bernabéu para intentar una cuarta hazaña consecutiva como visitante. Balaídos es ahora la asignatura pendiente, pero el viento sopla a favor de un Celta que ha encontrado colmillo, equilibrio y una versión fiable cuando juega sin su gente. @mundiario.